Eloi Badia, regidor de Presidencia, no se fía de los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Barcelona y contrató al bufete Uría Ménendez para asesorarse sobre su proyecto de creación de un tanatorio público con seis salas.

“Hace meses asesoramos al Ayuntamiento sobre el sector funerario. Les notificamos que podían crear su propia empresa y entrar a competir con las que ya existen en el mercado, pero no podían impedir que estas siguieran trabajando”, admitió una fuente de Uría Menéndez a Metrópoli Abierta.

La relación entre Uría Menéndez y el Ayuntamiento de Barcelona, según ha podido saber este medio, ha causado una gran indignación en los operadores privados del sector. Varios bufetes de abogados consultados por Metrópoli Abierta, asimismo, no entendían la posición de Uría Menéndez por el conflicto de intereses suscitado por su relación con dos agentes enfrentados.

TARIFAS APROBADAS

Las empresas que operan en Barcelona se oponen a los planes del consistorio de crear su propia funeraria y recuerdan que las tarifas, criticadas por el Ayuntamiento, han sido aprobadas en los últimos dos años por Eloi Badia y el equipo de Colau.

Badia, uno de los ideólogos del gobierno de Colau y de la remunicipalización de algunos servicios básicos, tuvo que retirar su proyecto de crear un tanatorio público por falta de acuerdos políticos. La negativa final de ERC también frustró la venta del 15% de las acciones que el Ayuntamiento tiene de Serveis Funeraris de Barcelona.

La relación entre el Ayuntamiento y Uría Menéndez ha sido valorada por diferentes compañías concesionarias que trabajan con el Ayuntamiento. Éstas han revisado si sus bufetes respetan el código deontológico para evitar un posible conflicto de intereses.