Barcelona tendrá su propia eléctrica municipal. La comercializadora que se bautizará como Barcelona Energia y será la pública renovable más grande de España, tal y como se ha aprobado este viernes en el pleno del Ayuntamiento con la única abstención del grupo municipal del PP. Una decisión que supone "un paso muy importante hacia un cambio de modelo energético tan necesario”, según el concejal de Presidencia, Eloi Badia. Además, Badia ha sostenido que con la creación de esta comercializadora, el gobierno municipal y por ende, desde la ciudad, “conquistamos soberanía energética".

El equipo que lidera Ada Colau prevé una implantación inicial del servicio en el propio Ayuntamiento para después extenderse por el resto de la ciudad. El plan prevé iniciarse con unos 20.000 usuarios aunque la cifra podría aumentar en función de la capacidad. Eso sí, el equipo deberá tramitar la licencia con el Gobierno central.

Pero estos no solo los únicos detalles que se han desvelado este viernes. La comercializadora eléctrica se operará a través de la empresa pública Tractament i Selección de Residus SA (Tersa).

LUCES Y SOMBRAS DEL PROYECTO

En la ronda de intervenciones de los grupos municipales, la concejal del Demòcrata, Francina Vila, ha recordado la anulación del último contrato público anulado por el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público ha supuesto un “ridículo estrepitoso” y ha recordado que el anterior gobierno, liderado por Xavier Trias, ya puso sobre la mesa esta opción de crear un operador municipal que el actual equipo será una realidad.

El portavoz republicano Jordi Coronas ha considerado que su creación es un paso “estratégico” que siempre ha contado con el respaldo del partido. En la misma línea, el edil del grupo municipal de Ciutadans, Santiago Alonso, ha defendido la necesidad de potenciar la energía renovable pero ha lanzado un mensaje al equipo de gobierno de Colau: "Ahora tendremos la herramienta, pero faltará que se use bien. Seremos exigentes para que las cosas se hagan de forma rigurosa y sin demagogia".

Desde la CUP Capgirem Barcelona, la reacción ante el anuncio ha sido la de celebrar la creación de esta comercializadora eléctrica pública. Pero en su intervención, Maria José Lecha ha instado al gobierno local ha establecer un diálogo con las operadoras pequeñas para potenciar un servicio sostenible.

La única abstención ante la creación de la eléctrica pública ha procedido de la bancada popular. Javier Mulleras ha aprovechado su intervención para señalar las sombras de esta propuesta municipal. El representantes político ha sostenido que su partido defiende una reducción de los precios del servicio eléctrico y combatir la pobreza eléctrica,  pero ha puesto en duda que esta comercializadora eléctrica consiga ambos propósitos. 

ANULACIÓN DEL CONTRATO ELÉCTRICO

El pasado jueves 9 de marzo, el Tribunal de Contratos Públicos de la Generalitat estimó el recurso presentado por Endesa y anuló el concuros por el suministro municipal para el suministro eléctrico. Un revés para el gobierno municipal que poco después anunció que recurriría la anulación del contrato con un contencioso administrativo ante el TSJC.

Así lo declaró el regidor de Energía, Eloi Badia, se enrocó en lo que ya dijo semanas atrás y aseguró que en el contrato “no añadíamos ninguna obligación que no tenga la ley 24/2015”.