El Gobierno municipal sigue empeñado en promover la gestión pública del agua de Barcelona a pesar de los numerosos informes y pronunciamientos de expertos que desaconsejan cambiar el exitoso modelo de gestión público-privada actual, un cambio que además comportaría una indemnización multimillonaria a la empresa concesionaria. El Ayuntamiento ha dado este viernes un paso más con la creación de la Asociación Catalana de Municipios y Entidades para la Gestión Pública del Agua (AMAP) con los votos favorables de BComú, PSC, ERC y la CUP, la abstención del regidor no adscrito y el rechazo del grupo Demòcrata, PP y Cs.

El regidor de Presidencia y principal valedor de las remunicipalizaciones de servicios básicos, Eloi Badia, ha asegurado que “la gestión pública es la mejor gestión posible” y ha recordado que en los últimos años hasta 15 municipios han hecho el cambio y que otros 15 lo debatirán próximamente. Ante las críticas de varios grupos, el regidor ha intentado diluir el papel de la asociación: “Lo que se vota hoy es dar apoyo a los ayuntamientos, luego será cada pleno el que decida”. Sin embargo, uno de los principales cometidos de la AMAP es la “difusión, promoción e impulso de la gestión pública del agua”.

CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN

El grupo municipal Demòcrata, a través del regidor Jordi Martí, ha insistido en el posicionamiento de su formación, que apuesta por una gestión individualizada “en función del municipio”, ya que cada modelo “tienes sus ventajas y sus inconvenientes”. Martí ha apostado por primar la búsqueda de un “equilibrio entre calidad y precio en beneficio del ciudadano” más allá del tipo de gestión. 

Por su parte, el popular Xavier Mulleras ha criticado que la asociación de municipios “promueve las gestión directa del agua cuando no sabemos cuál será el retorno ni el ahorro de esta gestión, lo que sí sabemos es que nos costará 18.000 euros al año formar parte de ella”. El regidor también ha recordado los informes que cifran en miles de millones las indemnizaciones para recuperar las concesiones y ha tildado de “nuevo chiringuito ideológico” el proyecto.

En la misma línea se ha pronunciado Santiago Alonso de Ciutadans. “El agua ya es un bien público aunque el Gobierno municipal se empeñe en decir lo contrario” y recriminado que la AMAP no se ocupe de los “problemas reales” con el agua como son la sequía y la contaminación de los ríos. “No tiene sentido crear esta asociación”, ha dicho, ya que “existe una entidad que tienen las competencias para ello, que es la AMB.

APOYO DE ERC Y CUP

ERC y la CUP ha sido claves para sacar adelante la propuesta. El republicano Jordi Coronas ha celebrado la creación de la AMAP porque supone “un paso más para garantizar un acceso universal a la ciudadanía, que ya es casi total pero hay que asegurar que siga siendo así” en el futuro. También ha señalado como algo positivo que ayuntamientos como Barcelona, Sabadell o Badalona se coordinen y “quieran acompañar a municipios más pequeños que quieren replantear el modelo de gestión y que no tienen recursos”. María José Lecha (CUP) ha recordado que el Pleno del Ayuntamiento ya ha aprobado dos proposiciones para gestionar el agua de forma pública y ha pedido la “desmercantilización de un bien básico” para acabar con el “chiringuito económico”.