Cuando nos hablan de personas que pasan hambre acostumbramos a pensar en países subdesarrollados o personas sintecho, pero se trata de un problema más cercano de lo que pensamos. Según una encuesta realizada entre jóvenes estudiantes de Barcelona, más del 10% de los alumnos de entre 14 y 18 años llegan a clase con el estómago vacío, por no disponer de comida en sus casas.

El 11,1% de los chicos y el 10,1% de las chicas que han respondido la encuesta FRESC (Factores de Riesgo en Estudiantes de Secundaria) ha respondido que llegan a la escuela o instituto pasando hambre siempre, a menudo o algunas veces. Además, esta problemática se agrava entre los alumnos de barrios desfavorecidos.

Los que llegan cada día a clase pasando hambre por no disponer de suficiente comida en su casa son el 2,9% de los alumnos de segundo de ESO, un porcentaje que sube al 3,9% en cuarto y se queda en un 2% en segundo de Bachillerato, la misma cifra que entre las estudiantes. Por su parte, el 1,7% de las que cursan segundo de Secundaria han declarado ir al instituto con hambre siempre y un 1,3% de las que estudian cuarto de ESO.

3.888 jóvenes pertenecientes a 186 aulas han respondido a la encuesta, elaborada por la Agencia de Salud Pública de Barcelona entre alumnos de segundo y cuarto de ESO, segundo de Bachillerato y segundo de Ciclos Formativos de Grado Medio de la ciudad.

ACOSO A LAS JÓVENES

Otro de los datos más alarmantes que revela esta encuesta es que el 26,4% de las alumnas de bachillerato encuestadas ha sufrido acoso sexual alguna vez en su vida, principalmente en la calle. El porcentaje disminuye al 14,6% entre las estudiantes de cuarto de ESO y al 6,8% entre las de segundo de ESO.

Mientras que disminuye el porcentaje de alumnas de cuarto de la ESO víctimas de acoso sexual respecto a la misma encuesta realizada en 2012, la cifra aumenta entre las estudiantes de último curso de bachiller en cuatro puntos.

En cambio, entre los chicos el acoso sexual es un problema menos acusado, del que sólo se han sentido víctimas el 4,7% de los alumnos de bachiller, por el 4,6% de los de cuarto de ESO y un residual 1,9% los estudiantes de segundo de ESO.

La encuesta preguntaba a los jóvenes, además de por la alimentación y acoso, por diferentes factores de riesgo como la salud, el consumo de tabaco, drogas y alcohol, los patrones de ocio, la sexualidad, horas de sueño, la alimentación o la movilidad.