Barcelona es, literalmente, un horno. La temperatura para estos días, que oscilará entre los 26º y los 35º, no responde a la sensación térmica que se vive a pie de calle. Un clima sofocante, asfixiante y húmedo que ha llevado al Ayuntamiento a activar el plan de actuación por ola de calor en fase de alerta.

En la vía pública, un dispositivo de profesionales coordinados por el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB), saldrá a la calle en las franjas de más calor con una misión: repartir agua entre personas sintecho e informarles de que puede acudir a centros climatizados. Asimismo, alertarán a los servicios de emergencias médicas en caso de considera que algunas persona podría correr riesgo.

El consistorio también vigila de cerca a otros colectivos que podrían considerarse frágiles ante esta situación de altas temperaturas. Por ello, en los casos que se considere conveniente, se realizará la entrega de comida a domicilio para que no tengan que salir a la calle, la entrega de ventiladores o la atención personalizada en los propios hogares. Por otro lado, el Ayuntamiento facilita la estancia prolongada en centros climatizados como ‘casals’ y centros de día para personas mayores o discapacitados.

Los ciudadanos que tengan alguna duda o consulta al respecto puede contactar con los servicios municipales a través del teléfono 900 70 30 30, pero también es importante seguir las recomendaciones del consistorio para superar las altas temperaturas sin que la salud corra ningún riesgo.

Una turista bebe agua frente a la Sagrada Família / EFE

Así, es importante tener en cuenta:

  1. La hidratación es fundamental. Hay que beber mucha agua y zumos de fruta para evitar los golpes de calor.
  2. Hay que evitar las bebidas alcohólicas por los efectos de deshidratación que provocan en el cuerpo.
  3. Las comidas muy calientes y copiosas que puedan aportar demasiadas calorías pueden ser perjudiciales.
  4. Hay que visitar, por lo menos, una vez al día a las personas mayores que viven solas o están enfermas y consultar a su médico si la medicación puede influir en la termoregulación y si, por lo tanto, se debe ajustar o modificar.

En casa:

  1. Bajar las persianas durante el día para evitar que se caliente el hogar.
  2. Abrir las ventas durante la noche para facilitar la ventilación.
  3. Utilizar algún tipo de climatización que refresque el ambiente ya sea con aparatos de aire acondicionado, ventiladores o abanicos. También se recomienda acudir a espacios climatizados como bibliotecas o centros públicos.
  4. Refrescarse con duchas o toallas húmedas.

En la calle:

  1. Proteger la cabeza del exceso de calor. Es importante llevar gorras, sombreros o, incluso, paraguas.
  2. Vestir con ropa ligera como el algodón y colores claros.
  3. Caminar por la sombra para evitar el contacto directo con el sol.
  4. No salir de casa sin agua para ir refrescándose durante el camino.
  5. Limitar el ejercicio físico o evitar salir de casa en las horas de más calor.
  6. Refrescarse la cara e, incluso, la ropa.