Hasta seis veces preguntó el magistrado de la Audiencia Nacional José de la Mata a Oriol Pujol por la procedencia del legado que supuestamente heredó de su abuelo y que la familia aún no ha acreditado. Y hasta seis veces esquivó responderle el ex diputado de Convergencia i Unió en su declaración en calidad de investigado. 

Según Oriol Pujol, el motivo por el que renunció a principios de 2010 a la cuenta bancaria que disponía en Andorra en favor de su hermano mayor Jordi Pujol Ferrusola era que "le daba más dolores de cabeza que ventajas". Sin embargo, lo que no aclaró el hijo del 'ex-president' es por qué su mujer Anna Vidal siguió siendo cotitular de la misma tras ceder él su legado.

El único hijo que continuó la carrera política de Jordi Pujol explicó el pasado 27 de marzo en su declaración ante el juez que instruye el origen presuntamente ilícito del patrimonio del clan que se trata de una cuenta que se abrió en el año 1992 en la Banca Reig (luego Andbank) para él y para sus hermanos y que contenía el legado de la herencia de su abuelo Florenci. Esos fueron todos los datos que proporcionó el ex-convergent, que no quiso detallar el origen ni la gestión de este legado.

En los audios de su declaración a los que ha tenido acceso Europa Press, Oriol Pujol concreta que decidió desprenderse de la misma en 2010 dando a entender que le incomodaba para su carrera política (en esos momentos ejercía como portavoz de CiU en el Parlament y secretario general de CDC) pese a haber hecho cotitular de la misma dos años antes a su mujer Anna Vidal, quien prestará declaración ante De la Mata este próximo miércoles por estos hechos.

En 2009 hizo el testamento con su pareja debido a problemas de salud de esta última y fue por ese motivo por el que le habló por primera vez de esta cuenta andorrana y le sugirió hacerle cotitular de la misma, que cedió un año después. "Deseo sencillamente desprenderme, no lo quiero para nada; me da más dolores de cabeza que ventajas y en este proceso, que no es fruto de un día, se lo consulto a mi mujer, hablo con Jordi y él me plantea abiertamente que lo done", dijo el político a preguntas de la fiscal del caso.

"LO QUE SÉ EMPIEZA Y TERMINA CON JORDI"

"¿Por qué ustedes, empezando por sus padres y siguiendo por sus hermanos, no han querido acreditar el legado?" le preguntó en varias ocasiones el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, quien además le cuestionó por qué no le había pedido más información de las operativas de dinero a su hermano mayor, Jordi Pujol Ferrusola, señalado por el clan como el encargado de gestionar los fondos familiares.

"Yo esa conversación no la he tenido con mi hermano", respondió Oriol que se limitó a decir que lo que él sabe "empieza y termina con Jordi", el cual hizo reinversiones con productos financieros como las láminas. Al respecto, el ex-convergent matizó que era el primogénito el que gestionaba los fondos de la cuenta con inversiones que generaban rendimientos económicos.

Respecto al ingreso de fondos en la cuenta, el exdiputado reconoció que parte se hizo en efectivo tal y como apuntó De la Mata en el auto en el que le llamaba a declarar a él y a sus hermanas Marta y Mireia Ferrusola y en el que dijo que no constaba "razón alguna" que justificaran los movimientos de las cuentas.

El investigado quiso dejar claro ante el juez que a principios del año 2010 dio "plenos poderes" a Jordi Pujol Ferrusola para que actuara y dispusiera "como mejor considerara" de la cuenta y así lo plasmó en un manuscrito.

"UNA FAMILIA EXPUESTA"

Por su parte, Marta Pujol Ferrusola, la segunda hija del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, también prestó declaración ante el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata. En su intervención, Marta Pujol justificó los motivos de la ocultación en Andorra, entre 1992 y 2014, del dinero que tanto ella como sus hermanos obtuvieron del "legado" de su abuelo Florenci. La razón fueron las "circunstancias políticas que pudiera generar la actividad" de su padre porque siempre ha sido "una familia expuesta, había su peligro".

Marta confirmó el operativo por el que su hermano Jordi repartió el "legado" del abuelo entre los hermanos y explica que si bien éste falleció en 1980, el dinero no se fue repartiendo en diferentes cuentas de los hermanos y de su madre en la Banca Reig -después Andbank- hasta 1992. La razón era que en dicho año los siete hermanos Pujol ya eran mayores de edad.

A preguntas de la teniente fiscal Anticorrupción, Belén Suárez, la hija mayor del expresidente reconoce que su padre nunca quiso "saber nada" del legado del abuelo, de quien conocía su preocupación por la repercusión que la actividad política de Jordi Pujol pudiera tener en el futuro de la familia. Tras una gestión inicial primero por parte de un amigo y después por un primo de su padre, el primogénito Jordi Pujol Ferrusola se puso al frente en 1990, decidiendo comenzar el reparto dos años más tarde.

UN LEGADO DE 140 MILLONES EN 1980

Marta Pujol reconoce que el legado fue de 140 millones de pesetas en dólares que en 1992 ya se habían convertido en 500 invertidos en diferentes productos financieros, de los que a ella le correspondían 62. También corroboró ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 que el dinero permaneció en Andbank en diferentes cuentas de miembros de la familia hasta que en 2010 les "invitaron" a marcharse.

Los depósitos fueron trasladados entonces a la Banca Privada de Andorra (BPA) hasta que dos años más tarde se constituyó una fundación con sede en Panamá, donde fueron transferidos hasta su regularización ante las autoridades españolas en 2014. Marta Pujol Ferrusola terminó regularizando un total de 571.000 euros.

En otro momento de su declaración, Marta Pujol reconoce ante la fiscal que fueron los propios servicios jurídicos del BPA -en esto coincide con la declaración que hizo ante el juez su hermano Jordi- los que les aconsejaron en 2012 constituir fundaciones con sede en Panamá para depositar en ellas el dinero con dos objetivos: evitar el impuesto sobre bienes que Andorra iba a aplicar y como "protección" frente a los empleados del banco "a raíz del caso Falciani" -el informático que robó información sobre depósitos en bancos suizos-.

En este punto la fiscal se muestra sorprendida por el hecho de que Marta Pujol no pueda referirse con claridad al nombre de la fundación a su nombre. "Doral o Doreman, no le presté más interés", llega a señalar sobre la estructura jurídica a la que transfirió la totalidad de su dinero, que nunca salió de Andorra.

"¿TUVIERON QUE SUBIR A ANDORRA A ENTERARSE DE LO QUE TENÍAN?"

En otro momento del interrogatorio, Marta Pujol reconoce que la regularización que ofreció el ministro Cristóbal Montoro nunca le dio garantías de seguridad, y que de hecho cuando ella y otros hermanos - Pep, Mireia, Oleguer- y su propia madre regularizaron, salió en la prensa un "pantallazo" con sus saldos.

En ese momento viajaron a Andorra, un hecho que sorprendió a la fiscal que le preguntó si tuvieron que "subir a Andorra a enterarse de lo que tenían". Marta Pujol respondió que nunca se le comunicaban sus movimientos y que ella iba al banco enterarse del estado de su cuenta "una vez al año".

Tras lo ocurrido la familia puso una denuncia contra los bancos andorranos con los que habían estado trabajando, según reconoció en sede judicial.