La Misa por la Paz, oficiada por el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, ha congregado a las 10 horas del domingo a cientos de personas en la Basílica de la Sagrada Família. El oficio, dedicado a la memoria de las víctimas mortales del atentado terrorista de La Rambla y Cambrils, así como al deseo de la pronta recuperación de los heridos, ha estado marcado por un llamamiento a la paz.

“NO TENGÁIS MIEDO”

El arzobispo de Barcelona ha querido poner coto a la angustia de estos últimos días y ha evocado al mismo mensaje que estos últimos días resuena en las calles de Barcelona: “No tengáis miedo” ['no tinc por']. De hecho, las plegarias y los cánticos se han ofrecido tanto en catalán como en castellano. Sin embargo, la homilía ha sido pronunciada en su mayor parte en lengua castellana, así como el mensaje del Papa Francisco. Tal como ha comunicado Omella, su Santidad le ha transmitido una dura “repulsa a los atentados” y los ha tachado de “acción inhumana”. A la vez, ha comunicado a los feligreses la bendición y el calor que les hace llegar des del Vaticano.

El cardenal Omella ha pedido ofrecer el consuelo y la paz. A la vez, ha reivindicado “la concordia entre todos los pueblos” y “el diálogo respetuoso” entre las distintas comunidades, razas y religiones. En referencia a los terroristas el arzobispo ha pedido a Dios “que mueva sus corazones” para así “desentenderse de sus actuaciones perversas y se conviertan en instrumentos de bondad y de respeto por la vida humana”. Sobre su supuesta motivación religiosa, Omella he recordado que entre las víctimas también hay personas musulmanas, a quienes ha pedido abrazar con fraternidad.

El cardenal ha reclamado construir "un nuevo estilo de convivencia que respete los derechos humanos y vele por la dignidad, superando toda diferencia y exclusión". Objetivo a conseguir mediante la unidad institucional, tal como ha sopesado. Por último, ha exigido “a quiénes tienen responsabilidades en el gobierno de los pueblos” que “no escatimen esfuerzos en construir una sociedad más justa y más solidaria”. De hecho, la misa ha estado marcada por la presencia de los máximos responsables políticos del Estado, así como distintas autoridades internacionales.

Las autoridades han ocupado las primeras filas del templo / EFE
Las autoridades han ocupado las primeras filas del templo / EFE

AUTORIDADES UNIDAS

Entre ellos han destacado los Reyes de España, Felipe y Letizia, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el president de la Generalitat, Carles Puigdemont o la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. También han asistido otras autoridades nacionales, como la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, la presidenta del Congreso, Ana Pastor o el delegado del Gobierno, Enric Millo. Además, cabe destacar la presencia de autoridades portuguesas: el primer ministro y el presidente de Portugal, Antonio Costa y Marcelo Rebello de Sousa. Todos los representantes institucionales han sido despedidos con un largo aplauso del público al finalizar el oficio.

El oficio religioso ha estado marcado por fuertes medidas policiales y el acceso al templo se ha visto interrumpido por los controles de seguridad. Si bien la cola para acceder a la Basílica ha llegado a rodear prácticamente el templo, todos los asistentes han conseguido entrar a él antes del inicio de la misa. De hecho, cabe destacar que el perímetro de seguridad alrededor del edificio ha obligado a interrumpir la circulación por las calles adyacentes, por lo que las líneas de bus 19, 33, 34, 50, 51 i H10 (210) se han visto desviadas. El metro, en cambio, ha funcionado con total normalidad.