El padre del menor fallecido en el atentado terrorista de La Rambla de Barcelona, Javier Martínez, y un imán de Rubí, Dris Salym, se han fundido en un abrazado en una concentración ante el Ayuntamiento de la localidad como muestra de unidad y convivencia que existe en la localidad. Cerca de 700 personas fueron testigos del emotivo momento, el cual tuvo lugar después del homenaje al pequeño y a su tío también fallecido.

Los centenares de vecinos de Rubí se concentraron a las puertas del consistorio en señal de repulsa a los atentados, así como el apoyo a los familiares de los dos vecinos asesinados en La Rambla. El acto ha contado con los familiares de los dos vecinos de la localidad arrollados por la furgoneta en la capital catalana y del imán de Rubí, Dris Salym, el cual sustituye temporalmente al habitual, de vacaciones. De hecho, Dris y Javier se han convertido en protagonistas y símbolo de fraternidad, después que su caluroso abrazo fuese captado por los fotógrafos.

"VIVIR SIN MIEDO ES EL ÚNICO CAMINO"

Este ha sido el mensaje que ha querido lanzar la alcaldesa, Ana María Martínez, que ha avisado que se "combatirá contra el fanatismo" que busca generar pánico, terror y desconfianza. La misma Martínez ha remarcado que "vivir sin miedo es el único camino para hacer frente al dolor y al terror ante la fragilidad de la vida". El acto, que ha llevado como lema 'Rubí no té por', ha acabado con un minuto de silencio, acompañado de la pieza musical del 'Cant dels ocells' de Pau Casals.