La Xarxa d'Atenció a Persones Sense Llar (Xapsll) de Barcelona ha afirmado que ha visualizado a 1.026 personas durmiendo en las calles --un 9% más que en 2016--, 1.954 en equipamientos municipales y de entidades sociales (+2,5%) y 415 en asentamientos irregulares (+8,4%) en el marco del Recompte 2017. En una rueda de prensa este jueves, el portavoz de la Xapsll, Ricard Barrull, ha explicado que un total de 998 voluntarios han dedicado cinco horas al recuento, y la también portavoz, Maite Mauricio, ha destacado que el aumento se ha repetido durante los últimos años, aunque ha advertido de que se trata de una "foto fija".

"Hay una reducción de las plazas que ofrecen las entidades y dificultad de acceso al alquiler asequible", ha alertado Mauricio, que ha dicho que la situación dificulta la lucha contra este fenómeno, y además ha subrayado que hay equipamientos que han reducido el número de plazas que ofrecen por obras en sus instalaciones. Por distritos, se han localizado 271 personas sin hogar en Ciutat Vella, 210 en el Eixample, 188 en Sants-Montjuïc, 131 en Sant Martí, 59 en Sarrià-Sant Gervasi, 45 en Horta-Guinardó, 43 en Nou Barris, 39 en Les Corts, 29 en Gràcia y 11 en Sant Andreu, y también se han contabilizado 33 animales de compañía.

AUMENTO DE LOS SINTECHO

Desde 2008, las personas que duermen en la calle detectadas han pasado de 658 a 1.026 (+56%), mientras que las que duermen en recursos residenciales han aumentado de 1.190 a 1.954 (+64%). Asimismo, Mauricio ha subrayado que en el Recompte 2017 se han contabilizado a las personas encontradas en parques y jardines en el cómputo de su distrito correspondiente, ya que, hasta ahora, se recogían en una categoría propia.

La teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, ha observado que la tendencia de la exclusión residencial sigue a la alza: "Mientras no tengamos más herramientas para el acceso a la vivienda, estos datos continuarán creciendo", ha lamentado. El Ayuntamiento ha recordado la entrada en funcionamiento en noviembre de 2016 de 48 plazas de alojamiento individual en la calle Sant Pere Més Baix, y las 41 plazas para atender a personas sin hogar y con problemas de salud mental en Cal Muns.

"Se debe concebir la vivienda como un derecho y poner un tope a los precios de las viviendas", ha reclamado la concejal, que ha criticado que el Gobierno central y el Govern niegue la importancia de regular los precios de los alquileres. Ortiz ha insistido en que se atiende a mucha gente "mucho más allá de la realidad de Barcelona", ya que es una de las pocas ciudades que tiene una red de atención y servicios para estos casos, por lo que ha reclamado una estrategia y recursos compartidos en todo el Estado.