Por ahora, los tanques no entrarán por la Diagonal, pero igual sí algún vehículo militar por la Ronda de Dalt. La Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona organizará para el próximo 1 de julio una Feria Militar en la que se expondrán todo tipo de coches, furgones, 4x4 y materiales relacionados con el ejército. La jornada tendrá lugar en su sede social, situada en el passeig de Torras i Bages (Sant Andreu), aunque el grueso de la actividad se llevará a cabo en los terrenos adyacentes que el Consorci de la Zona Franca (CZF) les cedió de forma gratuita. 5.000 metros cuadrados de solar que, por cierto, son públicos (el CZF está controlado por el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento).

“SOMOS ABSOLUTAMENTE APOLÍTICOS”

Desde la Hermandad, su presidente José Luis Córdoba señala que los cerca de 16 vehículos que ya tienen confirmados son propiedad de amigos y socios de la entidad. “Vehículos que hace años que no se ven”, explica de forma nostálgica. “Los expondremos para que los antiguos compañeros los recuerden y se acerquen a pasar el día”. Además, se habilitará una zona de parking gratuito en el solar y, con el objetivo de atraer cuanto más público mejor, harán que la entrada será libre.

Más allá de los vehículos, la feria contará con la presencia de distintas paradas comerciales de la tiendas Militaria de Barcelona, donde se podrán encontrar ropas, uniformes, emblemas, medallas y todo tipo de objetos relacionados con el mundo del ejército. Sobre la posible exhibición de banderas o símbolos fascistas, la junta directiva de la Hermandad asegura que, “por orden explícita”, este tipo de materiales quedarán “prohibidos”. “Somos absolutamente apolíticos, porque somos militares”, asegura el vicepresidente de la organización, Francisco José Gómez. “No permitiremos nada que haga apología a la violencia, al odio al nazismo o al fascismo; esto será una fiesta para pasárselo bien”, asegura.

El presidente y el vicepresidente de la Hermandad posan junto a la bandera de España / DGM

MILLÁN-ASTRAY Y FRANCISCO FRANCO SÍ, LA DIVISIÓN AZUL NO

Sin embargo, esta idea puede chocar con la presencia omnipresente de imágenes de mandos militares que impulsaron el golpe de Estado de 1936. Más allá de la venerada Rojigualda, quien ocupa los espacios más prestigiosos de la sede de la Hermandad es José Millán-Astray, fundador de la Legión y pieza indispensable en el régimen franquista. De hecho, Franco también tiene su parcela (menor) en el local, pero Córdoba justifica su presencia al tratarse del “comandante cofundador de la Legión; fotografías de Franco 'caudillo' no verás ni una”, argumenta.

Ante esta cuestión, la nueva junta de la Hermandad ha hecho cierta limpieza de símbolos en el local y ya no hay rastro de objetos relacionados con cuerpos como el de la División Azul (antes sí visibles). “Este es un local de de amigos de la Legión, no tenemos porque tener condecoraciones ni recuerdos de todos los ejércitos”, considera Córdoba.

La que también estará vetada será la bandera con el Águila de San Juan (emblema franquista). Aún así, Córdoba remarca que su hipotética presencia “tampoco tendría nada que ver con Franco, porque es de los Reyes Católicos y luego tras morir [el dictador] continuó siendo la bandera de España hasta 1981”. Cuestión que, de todas maneras, prefieren dejar de lado: “Como no es la bandera actual, nosotros no la queremos en ninguna parte”.

El presidente de la Hermandad de Legionarios, José Luis Córdoba, señala la fotografía de Francisco Franco / DGM

LOS TERRENOS DEBERÍAN ALBERGAR UN EQUIPAMIENTO PÚBLICO

Uno de los aspectos más significativos de la feria es su emplazamiento. Los 5.000 metros cuadrados de terrenos fueron cedidos por el Consorci de la Zona Franca (CZF) a la entidad paramilitar en el mandato pasado. Si bien cada domingo el terreno es pista de desfiles con el Cristo de la Buena Muerte, el toque de corneta y las armas inutilizadas, su utilidad real debería ser la de albergar un equipamiento público. De hecho este próximo 1 de junio se celebrará sarcásticamente el 11 aniversario de retrasos en les Casernes. A día de hoy solo se habla de la posibilidad de construir en dicho terreno una residencia de estudiantes, instalar una ONG y abrir una facultad universitaria. Anuncios que resultan ser ya como un déjà vu y que continúan sin plasmarse sobre el papel.

En el pleno del Distrito del pasado mes de febrero, ERC instó al Gobierno de Sant Andreu a adquirir el solar y desarrollar el plan desde la vía municipal. De hecho, la AVV de Sant Andreu de Palomar hace meses que reclama instalar allí la sede de Urbanismo y ahorrar a las arcas públicas los más de 3,3 millones de euros que se pagan de alquiler por las oficinas de la Diagonal. De haberlo comprado, los 'comuns' habrían cumplido con su promesa de echar a los legionarios, pero por ahora todo ha quedado en misivas de la alcaldesa Ada Colau al delegado ejecutivo del CZF, Jordi Cornet.

EL AYUNTAMIENTO ENVÍA CARTAS COMO PROTESTA

Cartas que, a pesar de todo, se continúan amontonando sobre la mesa de Cornet. Este mismo jueves la regidora del Distrito, Carmen Andrés, ha vuelto a enviarle una nueva misiva para recordarle cuál es el "posicionamiento político y social mayoritario". Una interlocución que desde la AVV de Sant Andreu de Palomar consideran "lamentable". "Es triste que la única capacidad que tenga un Ayuntamiento sea escribir una carta que puede redactar cualquier vecino o entidad", señala la vocal vecinal, Montse Tarré. 

​Resulta predecible que Cornet, designado desde Madrid por el Gobierno central del PP de Madrid, ni se planteará echar marcha atrás en la cesión a precario que tiene firmada con la nostálgica entidad. Circunstancia ante la cual, los legionarios podrán continuar tranquilos con sus actividades paramilitares.