El pasado 28 de enero, la plataforma #BcnNoEstàEnVenda convocó una manifestación para exigir vivienda pública y de calidad. Cinco meses después, entidades, asociaciones y organizaciones -como el recién formado Sindicat de Llogaters- volverán a tomar la calle el próximo sábado 10 de junio. “Hemos pasado de exigir vivienda social y asequible a denunciar la situación de emergencia habitacional por la compra de inmuebles de fondos buitre y por tener un marco legal como la LAU que favorece la especulación”, explicaba Joan Balañach, de la Federación de asociaciones de vecinos de Barcelona (Favb). Una emergencia que tiene en el punto de mira los desahucios invisibles.

“El abuso inmobiliario provoca lo que hemos denominado como desahucios y desplazamientos invisibles. Son aquellos que no salen en las estadísticas porque no salen de la legalidad. Simplemente hay una familia, un hogar, que prevé que no podrá pagar, no podrá sumir el aumento del alquiler”, ha explicado Irene Sabaté, del Sindicat de Llogers. “Esto se produce en silencio, de forma individual sin hacer ruido”, puntualizaba esta activista que en rueda de prensa aseguraba que el sector de los inquilinos se encuentran indefensos y desorientados ante este tipo de situaciones.

HASTA 700 EUROS MÁS

Incrementos desproporcionados impuestos en el momento de la renovación que pueden ser 200, 300 euros o incluso de 700 euros más. “Tenemos casos documentados”, ha asegurado Enric Bárcena, de la plataforma vecinal Som Sant Antoni quien también ha advertido de que en los próximos tres años, 150.000 familias renovarán. Pero estos aumentos del precio del alquiler no son los únicos factores que provocan los ya bautizados como desplazamientos silencioso. “Los desahucios invisibles también podríamos situarlo en la compra de edificios del que los inquilinos son expulsados”, puntualizaba Balañach.

“Se calcula que situaciones como la de calle Lancaster (Ciutat Vella), más o menos hay 70 inmuebles que han sido comprados por fondos de inversión y que a partir de aquí se ha iniciado el proceso de echar fura a los inquilinos por diferentes medios”, ha puntualizado el miembros de la Favb. Son cálculos aproximados de la cantidad de propietarios verticales que puede haber en la ciudad según ha podido conocer la plataforma, pero no descarta que la cifra pueda ser superior.

MANIFESTACIÓN EL 10 DE JUNIO

Junto con esta situación, desde la plataforma denuncian el estado en el que se encuentran los edificios destinados al alquiler así como la falta de parque público de viviendas de alquiler. “Es poco más que testimonial en la ciudad”, ha considerado Sabaté.

Todas estas situaciones llevan de nuevo a la calle a la plataforma. Este sábado han convocado una nueva manifestación en la Plaza Universitat. La marcha, que buscará un tono tan reivindicativos como familiar, empezará a las 18 horas y finalizará en Drassanes, donde se quiere proyectar un hotel “icono de todo lo denunciamos”, ha sentenciado Balañach.