Durante las más de 3 horas que ha durado el concierto “volem acollir”, las más de 15.000 personas que abarrotaban el Palau Sant Jordi han aplaudido las reivindicaciones lanzadas desde el escenario para pedir a Europa que abra sus fronteras a los refugiados.

"En el fondo, acoger a los refugiados, no es otra cosa que un acto de pura justicia", ha afirmado el cantante Joan Manuel Serrat, en el recital teatralizado impulsado por la campaña de la sociedad civil catalana 'Casa nostra, casa vostra', al que han sumado sus voces artistas como Lluís Llach, Antonio Orozco, Txarango, Los Chicos y Paco Ibáñez, acompañados por la Orquestra Simfònica Esmuc.

A través de canciones, el concierto ha relatado el trayecto de los refugiados desde que dejan su hogar por conflictos, hasta que quedan estancados en campos, ante un público intergeneracional, que ha intervenido de forma espontánea con lemas como 'Queremos acoger', 'Basta excusas' y 'Open the borders' (Abran las fronteras).

El periodista Jordi Évole ha criticado que la vigilancia de fronteras europea tiene cuatro veces más presupuesto que los programas de acogida de refugiados, y ha llamado a asistir a la manifestación convocada el 18 de febrero: "Llenemos las calles y demostremos a nuestros gobernantes que queremos acoger. Que se enteren de una vez".

ATAQUE A LOS POLÍTICOS

Évole se ha dirigido al palco de autoridades, con más de 40 políticos y representantes de administraciones, y ha afirmado: "Pensad que lo que aplaudís desde el palco también nace de vuestra incapacidad política para resolver este problema", lo que ha arrancado los aplausos de un público que ha apartado la vista del escenario para mirar al palco, con silbidos incluidos.

El periodista y activista David Zorrakino ha espetado a los gobernantes europeos que no tienen vergüenza por "abalar el terror de unos campos militares que matan" y ser cómplices de las decenas de miles de fallecidos mientras huían de conflictos, y ha avisado que si no se soluciona la situación, las personas tendrán que organizarse en corredores humanitarios.

El fundador de la ONG Proactiva Open Arms, Òscar Camps, ha cargado contra la industria de la guerra, la explotación de los recursos naturales y de personas, además del consumo irresponsable, lo que ha dicho que son autenticas fábricas de refugiados: "Esto ya no es una crisis, es un crimen. Y os tengo que decir que el silencio nos hará a todos cómplices".

El cantante de Txarango, Alguer Miquel, ha asegurado que el concierto no es un acto de solidaridad, sino de exigencia para que se garantice el derecho al asilo: "No nos hagáis responsables de este proyecto genocida que se llama Europa", ha dicho, dirigiéndose a los Estados.

En declaraciones a Metrópoli Abierta, la pianista Clara Peya se ha mostrado “muy ilusionada de participar en un concierto que persigue un objetivo como este, demostrar la voluntad que tenemos de acoger a las personas refugiadas. Además, es un orgullo ser la única música que, sin ser cantante, está invitada”.

Han asistido al concierto personalidades como la presidenta del Parlament, Carme Forcadell; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; los consellers de la Generalitat Raül Romeva, Dolors Bassa, Antoni Comín, Meritxell Serret, Santi Vila y Josep Rull; y los diputados en el Congreso por ERC Gabriel Rufián y Ana María Surra, y de EnComúPodem, Xavier Domènech.