Nuevo giro en el conflicto entre el sector del taxi y las plataformas de alquiler de coches con conductor. El regreso de Uber a las calles de Barcelona tendrá que esperar porque la multinacional estadounidense no quiere ponerse (como sí ha hecho Cabify, por ejemplo), dice, hasta estar segura de que puede ofrecer un servicio de calidad. ¿La razón? No dispone de suficientes licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC) para hacer frente a las decenas de miles de peticiones que recibiría.

De hecho, Uber asegura que entre junio y agosto los usuarios de la plataforma abrieron la aplicación en más de 500.000 ocasiones para descubrir que Barcelona es una de las pocas ciudades europeas donde la multinacional no tiene presencia. "Actualmente no seríamos capaces de servir la demanda de barceloneses y turistas que abren cada día la aplicación de Uber en Barcelona, lo que se traduciría en disponibilidad muy limitada y tiempos de espera altos", ha afirmado en declaraciones a Europa Press el portavoz de Uber en España, Yuri Fernández.

LOS CLIENTES ESTÁN AHÍ

Uber ha realizado una macroencuesta entre más de 10.000 personas en una decena de ciudades europeas (entre ellas Berlín, París, Roma o Barcelona) y los resultados muestran que los barceloneses estarían dispuestos a utilizar la plataforma. La capital italiana y la Ciudad Condal son las urbes con más coches por personas. En el caso de Barcelona, el 74% de los encuestados aseguró tener coche y un 73% considera que estas aplicaciones son una alternativa al transporte privado.

A cierre de 2016, en Barcelona había registrados más de 580.000 turismos, 10.000 más que el año anterior, y suposo el tercer ejercicio consecutivo de incrementos. Según el directivo, Barcelona tiene tantos coches por “la ausencia de alternativas reales para sus ciudadanos, que ven como las grandes capitales europeas tiene servicios de Uber o de carsharing mientras que Barcelona sigue anclada en un modelo de movilidad del siglo XX".

FOMENTO MUEVE FICHA

El anuncio de Uber se produce apenas una semana después de que el Ministerio de Fomento asegurara que pondrá en marcha una serie de medidas para poner coto al sector de la VTC, tal y como vienen reclamando los taxistas desde hace años. Según un comunicado publicado a principios de mes, Fomento prohibirá la venta de las licencias VTC en los dos años posteriores a su obtención para que no haya especulación y creará registros electrónicos de sus servicios para garantizar que no cogen pasajeros en la calle.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, explicó que las medidas se tramitarán de forma urgente sin precisar su entrada en vigor. El objetivo es “mejorar la situación en el sector del taxi y en el del alquiler de vehículos con conductor” y asegurar una “convivencia ordenada y equilibrada entre ambos sectores”, que en los últimos meses han protagonizado numerosos enfrentamientos y se han cruzado acusaciones.