El fiasco de la ordenación de las terrazas de la Diagonal, muy criticada por el sector por su aspecto de “obra inacabada”, ha motivado a restauradores y patronal a presentar un proyecto para dotar a otras zonas de un carácter propio tanto estilístico como de gestión. La prueba piloto será el frente marítimo de la Barceloneta “en homenaje al 25 aniversario de los Juegos Olímpicos, que supusieron la apertura al mar de la ciudad”, tal y como explica a Metrópoli Abierta el director general del Gremi de Restauració, Roger Pallarols.

La propuesta, que todavía debe ser aceptada por el Ayuntamiento, plantea convertir las terrazas del frente marítimo en “una zona de excelencia” a través de una apuesta colectiva por la calidad e impulsada desde el propio sector. “Los restauradores quieren invertir en mejorar las terrazas no solo porque lo piden los clientes, sino porque son elementos que forman parte del espacio público”, señala Pallarols. “Esperamos que el Ayuntamiento se muestre receptivo porque cuando el sector público y el privado van de la mano, la ciudad avanza”.

DISEÑO INSPIRADO EN EL MAR

Restaurantes como el Salamanca, el Can Majó o el Tapa Tapa Xiringuito entienden que la fachada marítima de la Barceloneta es un lugar tan transitado tanto por turistas como por barceloneses que se ha convertido en un ícono de la ciudad y, por lo tanto, merece una consideración especial. “No entendemos cómo la Ordenanza de Terrazas no le da un tratamiento de zona singular. Es incomprensible”, asegura el director general del gremio. Por ello, han sido los propios restauradores y la patronal los que han decidido dárselo.

Otra de las recreaciones del diseño ideado por el estudio EMBT de Benedetta Tagliabue / EMBT
Otra de las recreaciones del diseño ideado por el estudio EMBT de Benedetta Tagliabue / EMBT

El proyecto de renovación, liderado por el estudio EMBT de la arquitecta Benedetta Tagliabue, se inspira en los antiguos laúdes para rendir homenaje al pasado marinero de la Barceloneta. Se trata de que las terrazas sean espacios abiertos al mar e integrados en el barrio. El diseño de EMBT mezcla elementos comunes que dan la uniformidad que exige la ordenanza, “pero no a la baja, como históricamente ha querido el Ayuntamiento”, y que al mismo tiempo permiten una cierta flexibilidad para que cada local tenga un estilo propio.

Uno de los puntos estrella de la propuesta son las sombrillas, que imitan el mástil del laúd y permite  izar y arriar los toldos como si de una vela se tratara. El mobiliario de la terraza también se ha diseñado inspirándose en las cuadernas de una embarcación y es compatible con las mesas y las sillas ordinarias, lo que permite crear diferentes espacios y ambientes según la preferencia de cada local. “Nos gustaría que la nueva normativa dé valor al modelo público-privado y que se convierta en una referencia para otras ciudades”, asegura Pallarols.

NEGOCIACIONES CON EL AYUNTAMIENTO

El Gremi de Restauració está en plena negociación con el Ayuntamiento de Barcelona para modificar la Ordenanza de Terrazas, herencia del Gobierno Trias y que ha sido calificada como “una chapuza”. El objetivo de unos y otros es llegar a un acuerdo que sobreviva a este mandato y se prolongue en el tiempo para ofrecer seguridad jurídica a los restauradores y al mismo tiempo garantizar la convivencia de las terrazas con el resto de los usuarios del espacio público.

“Esperamos que el consistorio abandone el recelo y apueste por la complicidad

“Esperamos que el consistorio abandone el recelo y apueste por la complicidad con el sector”, ha indicado el director general. Esta semana han hecho llegar una instancia para reunirse con la concejala de Ciutat Vella, Gala Pin, y con el regidor de Arquitectura, Paisaje Urbano y Patrimonio, Daniel Mòdol, para exponerles el proyecto y la apuesta del gremio por la creación de zonas de excelencia donde haya “un compromiso público-privado para mejorarlas de forma colectiva”.

Fuentes municipales han asegurado a este diario que todavía no les consta la propuesta oficial. Aun así, valoran “el buen diseño de las terrazas como elemento positivo a la hora de favorecer su encaje en el espacio público”, aunque recuerdan que por ahora cualquier propuesta estética “debe estar dentro de los parámetros que marca la ordenanza y respetar el paisaje urbano”.