Dicen que detrás de una necesidad insatisfecha hay una oportunidad de negocio. Los hermanos Alejandro y Roberto Valdés, fundadores de Cuideo junto a Adrià Buzón, aprendieron esta valiosa lección el día en que su padre enfermó y empezaron a buscar en diferentes agencias de colocación de Barcelona a un cuidador que se hiciera cargo de él. “Después de contactar con más de 20 empresas nos dimos cuenta de que el perfil que ofrecían era el de una persona sin cualificación ni experiencia que había acabado de cuidadora por necesidad”, explica Alejandro. Y ahí fue cuando se encendió la bombilla.

Según el Ministerio de Salud, en España hay 1,2 millones de personas dependientes y, con un población tan envejecida (seis millones tienen más de 70 años), en los próximos años el número crecerá con toda seguridad. En un mercado con tanto potencial, les sorprendió que no hubiera una empresa de referencia. “El sector de los cuidados a domicilio se ha degradado mucho por la crisis y la falta de presupuesto de las administraciones, pero lo más preocupante es que sea tan complicado encontrar profesionales para algo tan sensible como cuidar de la gente mayor”. 

SOLO PROFESIONALES

El modelo de negocio de Cuideo se basa en esa profesionalización que las agencias de colocación no han sabido o no han querido potenciar. “Las agencias actúan como meros intermediarios y eso es un doble error. No conocen a la persona que hay que cuidar y les mandan a un cuidador del que no tienen referencias”, añade Alejandro. Por eso trabajan con un proceso de selección muy estricto: solo trabajan con cuidadores freelance que dispongan de un título oficial de auxiliar de enfermería, con una experiencia mínima de ocho años y cinco referencias demostrables.

Solo trabajan con cuidadores freelance que dispongan de un título oficial de auxiliar de enfermería, con una experiencia mínima de ocho años y cinco referencias demostrables

La criba de candidatos es tan rigurosa que descartan “el 90% de los currículums” que les llegan. “Evaluamos a cada cuidador y a cada persona que necesita cuidados para encontrar la mejor combinación”, asegura. La plataforma se ha especializado en un servicio por horas que permite adaptarse a las necesidades de cada familia porque entienden que unas requieren un cuidador una vez al mes y otras solo por las mañanas, por lo que en el precio por hora ya se incluye la contratación y Cuideo se lleva una comisión mensual. Aunque también ofrecen servicios a tiempo completo.

EXPANSIÓN AL RESTO DE ESPAÑA

Actualmente cuentan con unos 200 cuidadores entre Barcelona y Madrid, donde hace un par de semanas que han abierto una oficina, la segunda de la empresa, que ya tiene 10 empleados. “En el año y medio que llevamos funcionando hemos atendido a unas 280 familias”, una cifra que puede parecer baja, pero no lo es tanto en un sector tan fragmentado como el de los cuidados a domicilio. En Barcelona hay unas 100 agencias de colocación, “con un ámbito de actuación muy local”, y solo necesitaron cuatro meses para convertirse en una compañía líder en Catalunya.

“Nuestro objetivo es ser la empresa de referencia del sector”, dice Alejandro. La ambición de los tres fundadores de la startup, forjada en la incubadora de empresas de Barcelona Activa en Glòries, ha tenido recompensa. En 2016, el primero de vida de la empresa, facturaron 350.000 euros, una cifra bastante buena, según les han reconocido inversores y expertos, pero es que este año ya aspiran a llegar al millón de euros y a abrir oficinas en Valencia, Sevilla y Bilbao. Para ello, están a punto de cerrar una ronda de financiación de medio millón de euros. “Y en solo un mes”, confiesa satisfecho.

SISTEMA SENCILLO

El sistema de contratación es muy sencillo. La familia se pone en contacto con Cuideo para solicitar un cuidador y la empresa analiza el caso con un trabajador social, que se encarga de reunirse con ellos y con la persona que recibirá los cuidados para encontrar al profesional que más se ajuste a sus necesidades. Una vez se han determinado las tareas del cuidador, se pasa a buscar el servicio más adecuado. Si es por horas, el precio parte de 9 euros y va subiendo en función de las características concretas. 

Un servicio de cuatro horas diarias de lunes a viernes, por ejemplo, cuesta 12 euros la hora (IVA incluido). “En todos los precios se incluye un seguro de responsabilidad civil para el cuidador, un teléfono 24/7 para emergencias y la cobertura de las bajas”, puntualiza Alejandro, extras que casi ninguna otra empresa ofrece. “No vendemos un servicio, sino la confianza de que todo está controlado” y eso solo se consigue con buenos profesionales. De hecho, tal y como dicen en su página web, “no seleccionamos a nadie con quién no dejaríamos a nuestros propios padres”. Literalmente.