La recuperación económica no se nota en los bolsillos de los barceloneses y es posible que todavía pase algún tiempo hasta que así sea. La sucesión de buenas noticias macroeconómicas (crecimiento del PIB, creación de empleo) sigue sin tener un efecto real en la vida diaria de los ciudadanos, que ven como sus sueldos se siguen ajustando a pesar de que la economía de la ciudad ha crecido a buen ritmo y el coste de la vida y de la vivienda siguen en aumento.

Bruselas alardeaba hace unas semanas de que la crisis ya es cosa del pasado, pero este punto y final es puramente económico, no social. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la mayor parte de los asalariados gana prácticamente lo mismo que hace cinco años, unos datos que empeoran en Barcelona. El Ayuntamiento ha presentado un informe sobre la distribución salarial en la ciudad que arroja dos conclusiones: un tercio de los barceloneses cobra 1.000 euros o menos y los salarios medios se han reducido un 6,5% en términos reales entre 2010 y 2015.

Porcentaje de los trabajadores que cobra mil euros o menos por franja de edad / AJUNTAMENT DE BARCELONA
Porcentaje de los trabajadores que cobra mil euros o menos por franja de edad / AJUNTAMENT DE BARCELONA

ESTRUCTURA SALARIAL

El informe, inédito hasta ahora en la seria estadística de Barcelona, sitúa el salario medio bruto (suma de todos los sueldos dividida por el número de trabajadores) en 28.861 euros anuales con datos de 2015, últimos disponibles y los mismos que utilizó el INE hace un par de meses. Sin embargo, el salario medio es casi un 24% superior al salario mediano, lo que significa que la mitad de los barceloneses cobró menos de 22.676 euros en 2015, apenas 36 euros más que seis años atrás. Y eso que en 2015 el PIB de la ciudad creció un 3,1% después de aumentar un 2% el año anterior.

Las estadísticas son incluso más preocupantes en la franja inferior de la estructura salarial. El 32,4% de los trabajadores barceloneses gana como máximo 1.000 euros netos al mes (la famosa frontera del mileurismo), un porcentaje que crece hasta el 64,7% en el caso de los jóvenes menores de 30 años. El director del Gabinete Técnico de Programación del Ayuntamiento, Ramon Canal, ha criticado que parte de las desigualdades salariales son “fruto de una reforma laboral” que, sin bien ha logrado impulsar la creación de empleo, lo ha hecho a costa de la temporalidad y la precariedad.

Porcentaje de los trabajadores que cobra un determinado salario o inferior / AJUNTAMENT DE BARCELONA
Porcentaje de los trabajadores que cobra un determinado salario o inferior / AJUNTAMENT DE BARCELONA

Asimismo, la brecha entre los sueldos de hombres y mujeres se ha reducido, pero no porque ellas cobren más, sino porque ellos han sufrido un recorte mayor. En 2010 el salario medio anual bruto de las mujeres era de 24.486 euros por los 32.454 euros de los hombres, mientras que en 2015 se situaron en 25.191 euros (variación real del -5,2%) y 32.615 euros (-7,4%). De esta forma, el diferencial ha pasado del 24,6% al 22,8%.

MÁS EMPLEO, MÁS TEMPORALIDAD

La moderación salarial ha sido una de las claves, como reconocen patronales y sindicatos, de los buenos datos de la creación de puestos de trabajo. El desempleo en Barcelona ha caído un 10,8% respecto al año anterior a pesar del ligero incremento sufrido en el peor mes de agosto desde 2011. La ciudad cuenta a día de hoy con casi 300.000 parados, el 71% de los cuales corresponde al sector servicios. Esto supone que hay 36.420 desempleados menos que hace un año, un descenso que los sindicatos han matizado porque los contratos temporales siguen creciendo y la recuperación “se da en sectores de escaso valor añadido y en puestos de trabajo precarios e inestables”.

Desde CCOO han pedido “fortalecer la negociación colectiva para que se establezcan incrementos salariales en los convenios y haya un aumento progresivo del Salario Mínimo Interprofesional”, ya que solo la ocupación “estable y de calidad” reactivará la demanda interna, uno de los motores económicos del país y que además ofrecería solidez al crecimiento experimentado en los últimos años. Por su parte, UGT, ha reclamado “una política salarial que garantice la capacidad adquisitiva de las personas trabajadoras”, muy castigadas por la recesión.

Por su parte, la patronal Foment del Treball considera que el incremento de los sueldos no es una prioridad y que las administraciones deben centrarse es adoptar “medidas y reformas normativas en el ámbito laboral para incentivar la flexibilidad de las relaciones laborales y la creación de ocupación”. El presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Miquel Vall, ya advirtió recientemente que el empleo no recuperará los niveles anteriores a la crisis hasta por lo menos dentro de un par de años y que los salarios “deben ir ligados a la productividad” para seguir siendo competitivos.