El Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha visto días mejores. Los vigilantes de los controles de seguridad, en plena huelga, piden un aumento de sueldo (ahora cobran unos 900 euros) y más plantilla para realizar una tarea compleja y fundamental para el aeropuerto. Y más en una época en la que la alerta terroristas está en el nivel 4 de un máximo de 5.

En medio del cruce de declaraciones entre la Generalitat y el Gobierno central, el conflicto laboral y la mala gestión de la crisis ponen en riesgo la imagen internacional del aeropuerto más rentable de la red de Aena y principal puerta de entrada de los turistas que visitan Barcelona y Catalunya.

Según los datos del gestor aeroportuario, el Aeropuerto de El Prat es, con diferencia, el que genera más beneficios para la empresa, que privatizó un 49% de su capital en 2015 y ahora cotiza en bolsa. Aunque es complicado saber con exactitud el peso de El Prat en la cuentas de Aena porque no publica cuentas desglosadas desde 2014, en ese año el aeropuerto barcelonés generó un beneficio antes de impuestos de 339,28 millones, un resultado 12 veces superior al del aeropuerto de Aldolfo Suárez Madrid-Barajas.

MENOS INGRESOS, MÁS POTENCIAL

Los extraordinarios resultados de El Prat se fundamentan en dos puntos: menos gastos de explotación y menos amortizaciones por deuda que en Madrid. El aeropuerto barcelonés ingresó 721,59 millones de euros en 2014, mientras que los gastos estuvieron contenidos en 356 millones gracias a que las partidas de amortizaciones (144 millones) y otros gastos de explotación (170 millones) son muy inferior a los de Madrid-Barajas.

Resultados Aena

El aeropuerto madrileño es líder en la generación de ingresos con más de 933 millones euros anuales, pero sus gastos también son mucho más elevados. El enclave todavía arrastra una gran deuda por las obras de la T-4 y amortiza 242,9 millones de euros anuales por este concepto, a los que hay que sumar otros 312 millones en el apartado de otros gastos de explotación, casi el doble que El Prat. En total, los gastos suman 610 millones y, si bien el resultado de explotación es positivo, el financiero arroja unas pérdidas de 296 millones.