Ayudar a las personas morir con dignidad y a las familias a sobrellevar el dolor que supone vivir tan de cerca una experiencia como la muerte de un ser querido.

Esa es una de los principales objetivos de la Fundación Paliaclinic, nacida en 2008 en Barcelona y dedicada en cuerpo y alma a ofrecer consejos, amparo y comprensión para que nadie se sienta solo en una situación tan delicada.

La asociación, que cuenta con el apoyo de la Fundación La Caixa, está presidida por el médico de familia, Joan Carles Trallero, y forman parte de ella un equipo de profesionales especialmente sensibilizados con los cuidados paliativos y el final de vida y voluntarios dispuestos a facilitar el apoyo necesario para que enfermos y familiares puedan afrontar de forma digna dicha situación.

UNA MUERTE DIGNA

Basados en el principio del derecho a una muerte digna, los valores que transmiten desde la Fundación buscan defender y respetar las decisiones adoptadas por una persona para afrontar los últimos momentos de su vida. Aspectos como edad, creencia religiosa o situación económica quedan al margen cuando se trata de dar apoyo para dignificar una situación como la de la vivir el proceso final de una vida.

Tanto como evitar en la medida de lo posible el sufrimiento físico, en la Fundación se considera básico el acompañamiento, evitar una muerte en soledad o en malas condiciones.

Desde la Fundación se ofrecen una serie de servicios dirigidos a enfermos y familiares, como el servicio de Orientación Familiar y Psico-social, que pretende orientar y aconsejar sobre la mejor manera de afrontar una delicada situación, muchas veces desconocida para los implicados. Mejorar la comunicación con el enfermo y entre los familiares es clave para que el proceso se desarrolle con la mayor naturalidad posible. Desde Paliaclinic se considera que mejorar la comunicación ayuda a romper el bloqueo psicológico que muchas personas pueden padecer en esos momentos y que pueden impedir actuar de la manera más beneficiosa para el enfermo.

MUSICOTERAPIA Y ARTETERAPIA

Las técnicas que utilizan los profesionales y voluntarios para dar apoyo emocional a enfermos y familiares van desde la musicoterapia a la arteterapia.

La musicoterapia es una de las técnicas que usan en la Fundación

Según los expertos de la Fundación, la música ayuda a rebajar la percepción del dolor, la sensación de fatiga y ayuda a mejorar el estado de ánimo. Las sesiones se hacen en el propio domicilio del enfermo y a ellas pueden asistir los familiares que así lo deseen.

También algunas artes plásticas pueden contribuir a aliviar los sentimientos de incertidumbre o desorientación que pueden sentir los afectados. Pintar, dibujar o trabajar con barro pueden ayudar a que el miedo, la angustia o el dolor desaparezcan por algunos momentos y permitan el control de las reacciones emocionales adversas que puedan dar origen a situaciones desestabilizadoras.

La Fundación cuenta igualmente con un servicio de apoyo psicológico dirigido a personas que padecen una enfermedad incurable en estado avanzado y con los familiares que pueden presentar malestar emocional. Afrontar sentimientos como la rabia, la angustia, el miedo o la impotencia puede resultar complicado si no se recibe la ayuda profesional precisa que aconseje como gestionar en esos momentos.

VOLUNTARIOS

La Fundación suena con un buen número de voluntarios formados y supervisados por los profesionales, que realizan labores de acompañamiento y que también ayudan a facilitar el descanso de las personas allegadas al enfermo. Además, pueden acompañar en las vistas médica y facilitar los cuidados del enfermo.

Igualmente pueden prestar sus servicios a la hora de ayudar a familias con menores con una enfermedad avanzada o progresiva, permitiendo el descanso de sus familiares y buscando la mejor manera de lograr que el enfermo pueda vivir unos momentos de distracción.

Los voluntarios juegan un papel clave dando apoyo a enfermos y familiares