La editorial Anagrama lo vio claro: Emmanuel Carrère merece la pena. El recién galardonado en la Feria del Libro de Guadalajara, ha estado este lunes en La Pedrera conversando con Esther Vara, directora del diario ARA. El motivo es su nuevo libro Conviene tener un sitio adonde ir que publica la casa de su padrino español, Jorge Herralde. “No se trata de saber hacia dónde ir, sino de saber dónde puedes ir si lo necesitas”, ha empezado sobre el título de su nueva obra que incluye una treintena de textos, escritos entre los años 1990 y 2015, enmarcados en los géneros de crónica, reportaje, artículo de opinión y ensayo, siempre en primera persona.

En El adversario Carrère cuenta la historia real de Jean-Claude Romand, que hizo creer durante 18 años a su familia y amigos que era un médico vinculado a la OMS. La mentira llegó tan lejos que los acabó matando a todos. Es inevitable comparar esta obra con A sangre fría de Truman Capote. La diferencia está en que el estadounidense pretendía narrar desde la objetividad, mientras que Emmanuel Carrère asume su papel dentro de la historia. “Me pueden llamar narcisista, pero el hecho de incluirme es para mí una forma de ser humilde y honrado”, dice el también autor de El reino.

Emmanuel Carrère con Esther Vara en las conversaciones de La Pedrera / P.B.
Emmanuel Carrère con Esther Vara en las conversaciones de La Pedrera / P.B.

Emmanuel Carrère se ha convertido en una de las voces más respetadas dentro del género de la no ficción. Además de El adversario y El reino, otras obras han ayudado a consolidar su figura. Es el caso de Limónov o De vidas ajenas, escritas con elementos propios de la no ficción, o Una novela rusa, con un fuerte tinte autobiográfico, así como Una semana en la nieve, que escribió antes de centrarse en la no ficción.

“Para mí, escribir un reportaje es como para un novelista escribir un cuento”, ha contado Carrère, que reconoce que forma parte de ese grupo de escritores a los que les cuesta empezar. Hay dos tipos de reportajes, los que uno propone y los que llegan por encargo. “Yo prefiero los segundos porque me suponen un reto, salgo fuera de lo conocido”, ha dicho sonriendo en La Pedrera. Por ejemplo, el perfil que hizo sobre Emmanuel Macron, presidente de Francia, o una crónica de los refugiados en Calais. “Podemos ir tras la verdad, llegar a ella ya es otro tema. La verdad nos supera”, ha reflexionado.

Emmanuel Carrère firmando libros tras la conversación / P.B.
Emmanuel Carrère firmando libros tras la conversación / P.B.

Janet Malcom, Dostoeivski y Philip K. Dick son algunos de los referentes de Carrère. Ha recomendado fervientemente El periodista y el asesino de Janet Malcom con la que no coincide en algo: ella cree que el periodista es deshonesto y Carrère opina justo lo contrario. Dostoievski, es “el hombre que lo entendió todo”. “Me importa más la mala manera de escribir de Dostoievski que la buena de Nabokov”, ha afirmado contundente. Y para él Philip K. Dick es el Dostoievski de nuestro tiempo. “Se ha inventado nuevas formas de terror y universos virtuales”, ha añadido.

Los libros de no ficción le han ocupado varios años, pero ahora reconoce que no tiene ningún proyecto en mente. “Es necesario tener paciencia y esperar a que llegue un tema sobre el que se pueda escribir”, dice. Aunque mientras espera sigue centrándose en reportajes y guiones, siempre en contacto con la realidad.