Ni 24 horas de margen ha dado el Gremio de Restauración. Después que ayer se acabara el periodo de negociaciones establecido entre el sector y el Gobierno municipal, esta mañana de martes el colectivo de restauradores ha registrado una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en el Ayuntamiento. ¿Su pretensión? Reformar 'mínimamente' la actual normativa de terrazas. Por ahora, la propuesta ya cuenta con el apoyo del grupo municipal Demòcrata, el PP, C's y ERC. Un aval de 22 ediles que, aún estando en la oposición, podría servir para aprobar la ordenanza.

¿EL PRINICPIO DEL FIN?

Tal como ha expresado el presidente del Gremio de Restauración de Barcelona, Pere Chias, la ILP se trata de un “paso importante” para “acabar con este conflicto tan desagradable”. En su opinión, “el Ayuntamiento no ha tenido respeto por los clientes ni por nosotros”, después que el Gobierno de la alcaldesa Ada Colau haya aplicado con celo la ordenanza vigente. Una forma de actuar que, cree, “ha castigado de una forma muy rígida a nuestro sector; no podemos aguantar más tiempo”.

Lo que propone la ILP presentada es una modificación de algunos artículos de la actual ordenanza. De hecho, des de la entidad aseguran que solo piden modificar el 15% de todos los puntos del texto normativo. “El gremio hace renuncias a sus planteamientos; no es la ordenanza que nosotros hubiéramos construido, pero entendemos que la agonía no se puede alargar más”; ha expresado el director del Gremio de Restauración, Roger Pallarols.

El presidente del Gremio de Restauración de Barcelona, Pere Chias y el el director del Gremio de Restauración, Roger Pallarols, registran la ILP en el Ayuntamiento de Barcelona / DGM

NEGOCIACIONES AGOTADAS

Chías denuncia que “hasta el 31 de julio teníamos plazo para haber tenido reuniones” y así llegar al acuerdo, pero el presidente admite que “no lo hemos conseguido”. Sin embargo, cabe destacar que los encuentros con el Gobierno municipal finalizaron el 22 de junio, ya que no ha habido reuniones más allá de las cinco que se pactaron inicialmente. Si bien el Gremio ha desvelado que propusieron al interlocutor del ejecutivo, Jaume Collboni, la posibilidad de volverse a encontrar, este no les dio fecha alguna, explican.

Según ha destacado Pallarols, “era posible construir un acuerdo”. Aunque tras contemplar el desarrollo de las últimas semanas, considera que “ha faltado voluntad de construirlo”. Una circunstancia en la que “la restauración no puede esperar más; alguien le ha de dar respuesta”. Tal como ha señalado el presidente del gremio, “nos hubiese gustado que el Gobierno nos propusiera un pacto, pero hoy el pacto se lo proponemos nosotros”. Más allá de contar con el apoyo de cuatro de los cinco grupos de la oposición (todos menos la CUP), el colectivo de restauradores asegura contar también con el 'ok' del mundo patronal y de los dos principales sindicatos del sector.

LA REFORMA PODRÍA ESTAR EN ENERO

Ahora la ILP registrada en el consistorio subirá hasta la próxima Comisión de Ecología, Urbanismo y Movilidad. Allí el grupo municipal Demòcrata, C's, ERC y el PP votaran a favor. Por ello, y después de los distintos trámites administrativos, el gremio espera que el pleno del próximo mes de enero apruebe definitivamente la modificación de la ordenanza de terrazas con el apoyo de la oposición (en este caso, sin ser necesario el apoyo del Gobierno municipal). Cabe destacar que el Gremio de Restauración no ha hecho público el contenido estricto del texto articulado de su Iniciativa Legislativa Popular.