A una semana del cierre definitivo de La Modelo, ERC ha celebrado un acto de partido con el muro de la prisión como telón de fondo. Un acto en el que se ha hablado, y mucho, de pasado; en el que los republicanos han reivindicado como logro propio el cierre del centro penitenciario, y el que también se ha hablado de futuro. En concreto, ha sido el líder de los republicanos en el Ayuntamiento, Alfred Bosch, quien ha arrojado luz sobre el gran interrogante que envuelve a la cárcel: ¿Qué equipamientos públicos ocuparán sus muros? Y entre las propuestas del partido, destaca la apertura de un centro de memoria histórica “ que no podría tener otro nombre” que el de Salvador Puig Antich.

De esta forma, ERC quiere rendir homenaje a las víctimas del franquismo y a la memoria histórica de la ciudad, pero no sería el único equipamiento que a su juicio debería darle una segunda oportunidad a La Modelo. “L’Eixample necesita dos escuelas, instalaciones para personas mayores, instalaciones para enfermos mentales y alguna zona para una guardería”, ha matizado Bosch.

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Mensaje pintado en uno de los muros de La Modelo / M.S.

LOS PUESTOS DE TRABAJO, GARANTIZADOS

El acto ha estado presidido por el líder de la formación y vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras quien, como historiador de formación que es, ha hecho un repaso de los 113 años de del centro penitenciario “símbolo de represión durísima sobre la ciudad” durante la dictadura franquista.  Arropado por el conseller de Justicia, Carles Mundó, los representantes municipales Bosch y Trini Capdevila, el diputado Gabriel Rufián y más de un centenar de vecinos, Junqueras ha celebrado el cierre como una victoria de partido en el sentido más amplio.

"Nosotros somos los que hacen aquello que todos dicen que es imposible hacer”, ha sentenciado Junqueras. Sobre el cierre, previsto para el próximo jueves, Mundó ha destacado la implicación y el trabajo de mucha gente e instituciones y también la "valentía política de afrontar un reto que no ha sido sencillo".  El conseller también ha asegurado que, en el traslado temporal del personal hasta que se construya la nueva prisión en Zona Franca, están “garantizados todos y cada uno de los puestos de trabajo” y que el cierre ha sido una “responsabilidad” de gobierno.