El grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona quiere que la sede de la actual Jefatura Superior de Policía que se encuentra en Via Laietana se reconvierta en un museo de la represión franquista.

Alfred Bosch, presidente del grupo municipal, pide que el Ministerio del Interior, propietario del edificio, lo ceda a la ciudad de Barcelona y que se dedique a honrar a las víctimas de la represión franquista en Barcelona. La comisaría de Via Laietana fue el centro de la represión franquista en Barcelona y allí sufrieron torturas cientos de opositores al dictador.

Bosch considera, además, que el edificio debe servir para dotar de más equipamientos a un barrio como Ciutat Vella. “Esto tiene mucho sentido, sobre todo ahora, cuando se está trabajando sobre la reforma de la Via Laietana”, aunque ha reconocido que si finalmente el emplazamiento del museo de la represión franquista se acaba situando en los terrenos que ahora ocupa la cárcel Modelo, habrá que destinar el edificio de Via Laietana a lo que más necesiten los vecinos del barrio.

La posibilidad de convertir el edificio de Via Laietana en un museo sobre la represión franquista también está contemplado en el plan elaborado por el Ayuntamiento de Barcelona para la reforma integral de la Via Laietana.

Alfred Bosch, líder de ERC Barcelona

No es la primera vez que el grupo de ERC pide que se convierta el edificio de la Jefatura Superior de Policía en un museo sobre la represión de la dictadura. Ya en mayo de 2008 presentó en el Congreso de los Diputados una primera proposición no de ley para reconvertir el edificio en un museo memorial, documental y archivístico de la represión franquista. Y hace poco más de seis meses, fue el republicano Joan Tarda el que hizo la misma proposición en el Congreso.

DE HOTEL A CENTRO DE TORTURAS

El edificio de la Vía Laietana era en su origen el domicilio de un rico empresario barcelonés, que se vendió la finca en 1929 para convertirla en uno de los hoteles que acogería la Exposición Universal. No fue hasta 1931, con la proclamación de la Segunda República, que se instalaría por primera vez una comisaría. Tras la guerra, el edificio albergaría definitivamente la Jefatura Superior de Policía, en cuyos sótanos se torturaron durante cuatro décadas a un gran número de opositores al régimen.

Manuel Vázquez Montalbán, Miguel Núñez, Joan Comorera o Gregorio López Raimundo son solo algunos de los intelectuales y políticos que fueron torturados en sus dependencias. Según dejó escrito Montalbán, en la comisaría de la Vía Laietana residían "profesionales de la humillación".