Si el viernes el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, aseguraba que el Ayuntamiento de Barcelona necesita garantías de la Generalitat antes de posicionarse sobre la participación del consistorio en el 1-O, CatComú ha reunido este sábado a su coordinadora, de la que forma parte la alcaldesa Ada Colau, para debatir y definir el papel del partido en lo que consideran una “movilización”. Encerrados en las Cotxeres de Sants desde media mañana, los 'comuns' han debatido qué pregunta presentarán a las bases.

Finalmente, la pregunta será: “¿Catalunya en Comú debe hacer un llamamiento a la participación en la movilización del 1-O?” Los 'comuns' han recibido críticas desde ambos lados por no querer posicionarse claramente ni a favor ni en contra del referéndum. En cambio, condicionados por la diversidad de opiniones dentro de la formación, han optado por un término medio en el que defienden la legitimidad del derecho a decidir de los catalanes y la necesidad de conseguir un referéndum vinculante y acorde a la legislación estatal.
 


REUNIÓN DE LA COORDINADORA

La cúpula de CatComú ha convocado a los 150 miembros de la coordinadora con el objetivo de debatir una simple pregunta que ha sido votada este mismo sábado y que será presentada a las bases los próximos 12, 13 y 14 septiembre para que opinen. Alamany ha recordado que en julio ya dijeron que el “1-O habría una movilización legítima” que permitiría avanzar en el derecho a decidir, “pero ahora hace falta concretar de qué manera se hará este apoyo por parte de Catalunya en Comú”.

La portavoz del partido, Elisenda Alamany, ha definido como “ataques” contra la soberanía de Catalunya los registros en una imprenta de Constantí y un periódico local de Valls. "En este estado de represión que está sufriendo la soberanía de Catalunya por parte del Gobierno del Estado español, compartimos desde nuestra diversidad y pluralidad que esto es inaceptable", ha dicho justo antes de entrar en la reunión que ha decidido la postura de la formación ante el referéndum del 1-O.