El Ayuntamiento de Barcelona ha celebrado este viernes un pleno extraordinario, convocado por la via de urgencia por la alcaldesa Ada Colau, a raiz de la detención del exvicepresidente Oriol Junqueras y otros siete exconsellers de la Generalitat. El consistorio ha hecho pública una declaración en la que reclama la libertad inmediata de "de todos los presos políticos" y el levantamiento del artículo 155 de la Constitución. Los concejales del PDeCAT, ERC y CUP han mostrado carteles en los que se pedía la libertad de los presos y la silla que ocupó elexconseller de Interior, Joaquim Forn, cuando era concejal lucía solo un lazo amarillo.

La propuesta ha sido firmada por Barcelona en Comú, PDeCAT, ERC, CUP y el regidor no adscrito, Gerard Ardanuy, mientras que el bloque constitucionalista --Ciutadans, PP y PSC-- no la ha respaldado. De nuevo se han hecho evidentes las diferencias entre Ada Colau y Jaume Collboni, socios de gobierno.

La declaración muestra el apoyo al "Govern legítimo de la Generalitat", a la Mesa y al Parlament, "desposeídos de sus competencias por la aplicación del artículo 155", y condena "la arbitrariedad y el uso partidista con que se están aplicando las leyes, pervertiendo la separación de poderes". El texto, leído por Colau, también insta a la Unión Europea y al resto de instituciones internacionales a ejercer una "mediación política" que facilite el diálogo y la búsqueda de una solución política

VENGANZA POLÍTICA

El teniente de alcalde Gerardo Pisarello ha calificado la aplicación del 155 como un despropósito político y jurdíco, "un compendio de inconstitucionalidades". La mano derecha de Colau opina que el encarcelamiento de los exconsellers es un acto de "venganza política" e ha hecho un llamamiento a hacer un frente común, independentistas y no independentistas, para defender la democracia y las libertades. "Hemos vivido un 1 de octubre [en clara referencia a las cargas policiales] en sede judicial".

El exalcalde Xavier Trias, del PDeCaT, ha dicho que los encarcelamientos son un "acto de venganza" por parte de los poderes del Estado. Trias ha asegurado que los exconsellers son "presos políticos", a quienes se ha encerrado "por querer dar cumplimiento a la voluntad del pueblo de Catalunya". 

El discurso de Carina Mejías, líder de Ciutadans en el consistorio, ha estado a las antípodas del que ha hecho Trias. Mejias ha dicho que fueron muchos los que advirtieron que la Generalitat y el Parlament se estaban saltando las leyes, incluso los letrados del Parlament. "Podían haber evitado esta situación convocando elecciones". Y ha añadido que ahora "no es una cuestión política sino judicial". Para Ciutadans, el artículo 155 garantiza que las elecciones del 21-D sean unas elecciones libres.

RECUPERAR LA NORMALIDAD

El PSC de Jaume Collboni ha tildado los encarcelamientos de "desproporcionados". El segundo teniente de alcalde ha reclamado la libertad de los presos y ha subrayado que "el Estado de derecho no puede ser un obstáculo para encontrar soluciones políticas a los conflictos políticos". Según Collboni, las elecciones de diciembre son una oportunidad para recuperar la normalidad y el autogobierno.

Collboni se ha llevado una reprimenda de ERC. El concejal Aldred Bosch ha dicho a Collboni que es el momento de dejar las palabras y que hay que actuar. "Además de decir que es un abuso, hay que actuar contra ese abuso. Hay gente en sus filas que ha tomado decisiones muy dignas [Jordi Ballart ha dimitido como alcalde de Terrassa y dejó el PSC]". El escritor y político también criticó a Colau. "Hubiéramos querido un documento más rotundo. La equidistancia se ha acabado. O estás con el Estado español o con la República catalana".

Alberto Fernández, del PP, ha criticado que en la declaración institucional no hay ni una sola mención a la Declaración Unilateral Independencia (DUI), ni al proceso independentista. "Atacan la consecuencia, pero no citan la causa". Fernández ha asegurado que en España "no hay presos políticos, sinó políticos presos". Y ha abogado por respetar las decisiones de los jueces, "aunque no gusten". 

Según la concejala de la CUP, Maria Rovira, "el Estado tiene miedo y por eso encierra ideas". Rovira ha apuntado que en Catalunya se vive un momento de máxima excepcionalidad represiva y política. "Lo que está pasando es una operación orquestada... El Estado usa todos los instrumentos a su alcance para hacer frente a los que ponen en peligro el status quo", ha sentenciado.