Nueva vuelta de tuerca en el universo de los 'comuns'. Tras conocerse que más de 300 dirigentes y militantes de Catalunya en Comú habrían preparado un manifiesto contrario al referéndum unilateral, el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, se ha desmarcado de sus compañeros y ha llamado a votar el próximo 1 de octubre.

En un artículo publicado en Crític, Pisarello defiende que en el contexto actual "quedarse en casa no parece una alternativa" y aboga por movilizarse el 1 de octubre como "una manera de rebelarse contra el autoritarismo centralista y de hacer avanzar un posible acuerdo plurinacional libre y entre iguales".

Pisarello, partidario de la vía confederal, se acerca así a los postulados del sector soberanista de los 'comuns' encabezado por Jaume Asens, cuarto teniente de alcalde, y secundado por Elisenda Alamany, portavoz de Catalunya en Comú. Se estima que el ala soberanista representa alrededor de un 30% de sus dirigentes.

REPROCHES A JUNTS PEL SÍ

Pisarello recuerda que los partidos independentistas no lograron una mayoría clara de votos en las elecciones del 27-S y critica la lectura que hizo Junts Pel Sí de los comicios, al prometer que se llegaría a la independencia en 18 meses: "Pronto resultó obvio que el apoyo social disponible no hacía viable este proyecto" y se decidió "impulsar una nueva consulta con vocación plebiscitaria". Este cambio de la hoja de ruta, sostiene Pisarello, buscaba implicar en el procés a sectores no independentistas. "El éxito de la estrategia es discutible", reconoce.

No obstante, el número 2 de Ada Colau cree que "sería un error que las críticas necesarias a muchas de las políticas adoptadas por el gobierno de Junts pel Sí dejen la vía abierta a una intervención autoritaria del PP que lesione aún más el autogobierno de Catalunya y que quiera humillar sus instituciones" . Según Pisarello, "un fracaso del 1-O sería más que el fracaso de la hoja de ruta del gobierno. Sería un golpe decisivo a la posibilidad de avanzar en el ejercicio pleno del derecho a decidir".

UN 'SÍ' CRÍTICO Y FRATERNAL

Por ello, defiende que "un 'sí' crítico, anticentralista, social y fraternal es una propuesta que buena parte del soberanismo progresista podría hacer suya para avanzar hacia propuestas constituyentes, de refundación republicana, municipalista e internacionalista". Si no se pone en peligro a los funcionarios municipales y se consigue votar, según Pisarello, "sería difícil no implicarse para frenar la prepotencia del PP y como acto de afirmación soberana".

El primer teniente de alcalde arremete contra el PDeCAT por negarse a votar la moción de censura al PP y por haber coincidido con la derecha española "en muchas de sus políticas antisociales", pero considera que "las fuerzas de cambio cometerían un grave error si no se levantan contra el PP y sus ataques a las reivindicaciones democráticas de autogobierno. En Catalunya y fuera de ella".

Para Pisarello, el soberanismo catalán, incluso en sus versiones más nacionalistas y conservadoras, no puede colocarse en ningún caso en el mismo nivel del ofensivo nacionalismo españolista: "Este nacionalismo de Estado, practicado por el PP y Cs -y desgraciadamente, demasiado a menudo por el PSOE-, es de hecho lo que está en el origen de la situación de bloqueo actual", asegura.

"L'1-O NO HI ANIREM"

Según ha avanzado La Vanguardia, más de 300 dirigentes y militantes de Catalunya en Comú habrían elaborado un manifiesto en el que abogan por no participar en el referéndum del 1 de octubre ya que carece de las "mínimas garantías” democráticas.

Bajo el título "L’1-O no hi anirem”, el documento apuesta por un pacto con el Estado que permita un referéndum “efectivo” y que “interpele a toda la sociedad catalana y su pluralidad de posicionamiento”. Está previsto que el manifiesto sea presentado públicamente este viernes, cuando se conocerá a sus firmantes.