Pesos pesados del PSC de la Federación de Barcelona y de la sede central del en Catalunya, en la calle de Nicaragua, son muy críticos con la gestión y "la blanda actitud" que Jaume Collboni ha mantenido como teniente de alcalde con la alcaldesa Ada Colau. Fuentes del partido próximas al secretario general, Miquel Iceta, dan por "acabado" el pacto con Colau y afirman que los socialistas dejarán el gobierno sin que Collboni haya sabido defender la dignidad del PSC. "Nos vamos sin dignidad", añaden. 

Según distintas voces socialistas, Collboni ha mantenido un posicionamiento excesivamente tolerante con Colau desde que se firmó el acuerdo de gobierno, en mayo del 2016. "El PSC no puede tener una actitud así". Las mismas fuentes dicen que "Collboni no ha sabido marcar un perfil propio" ante temas importantes de ciudad o demandas vecinales en los barrios. Tampoco ha gustado en el PSC la complacencia con la que Collboni ha llevado "el recorrido secesionista de Colau". Parece que al teniente de alcalde le ha interesado más mantener el pacto y el cargo que defender los posicionamientos de su partido.

Las críticas a Collboni llevan a pensar que el concejal difícilmente repetirá como candidato socialista a la alcaldia de Barcelona en 2019, pero desde el PSC no descartan que repita. "Ahora mismo no hay en el horizonte otro candidato", apuntan.

PETICIÓN A LA ALCALDESA

El posicionamiento contra Collboni se produce pocas horas después de que el Consejo de la Federación del PSC de Barcelona aprobara este jueves una resolución en la que se reclamaba a Colau una posición "clara" en la defensa del pacto de gobierno en la capital catalana.

Colau no ha entrado al trapo y esta semana se ha limitado a decir en twitter: "Referéndum pactado, libertad presos políticos y retirada del artículo 155: puntos comunes del catalanismo para el 21D. Ojalá el PSC se sume".

La resolución de Collboni aprobada por los socialistas barceloneses, indican las fuentes consultadas, se ratificó por responsabilidad política y responsabilidad hacia los barceloneses, pero en el PSC se da el pacto por finalizado. Cualquier otra noticia que no fuera esta, sería una sorpresa mayúscula.

La ruptura de Colau con el PSC se podría producir en los próximos días. Dependerá del resultado de la votación de la consulta a las bases de Barcelona en Comú. Unas 9.500 personas se han inscrito para votar desde el jueves hasta el sábado por la noche. La pregunta que Colau hace a sus bases es ¿Barcelona En Comú ha de posar fi al pacte de govern amb el PSC a la ciutat per governar en solitari?

Si la respuesta es afirmativa --el resultado se conocerá el domingo-- parece que implícitamente se está descartando la posibilidad de alcanzar otro acuerdo estable con ERC o el PDeCAT y Colau se abocaría a un último año y medio de mandato de gobierno en solitario. No sería ninguna novedad. El primer año al frente del consistorio ya gobernó sin alianzas.

La mano derecha de Colau, el primer teniente de alcalde Gerardo Pisarello, ha quitado este viernes importancia a una eventual ruptura. "Pase lo que pase, seguriremos buscando el máximo consenso en los grandes proyectos de ciudad, tanto con las fuerzas que ahora están en el gobierno como con las que están fuera". 

Ahora, sin embargo, las circunstancias políticas han cambiado por el proceso independentista y Colau necesitará mucha habilidad para llegar a pactos puntuales para aprobar los dos presupuestos que le queda, encarrilar las obras de Glòries y decidir qué se hace con el tranvía.