La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha confesado este martes que la manifestación unitaria del pasado sábado en Barcelona vivió "algunos momentos de tensión" y que ella hubiese preferido "que no hubiera habido los silbidos (al Rey y a Rajoy) porque había familiares de las víctimas".

A diferencia de su mano derecha en el Ayuntamiento de Barcelona, Gerardo Pisarello, quien esquivó este lunes la polémica por las pitadas al monarca español, Colau sí que ha mostrado su opinión al respecto. En una entrevista concedida este martes a Catalunya Ràdio, junto a los alcaldes de las otras poblaciones implicadas en los ataques terroristas, la alcaldesa ha reconocido que la del sábado "era una manifestación complicada, pero me quedo con que fue masiva: medio millón de personas en pleno agosto".

"Hubo algunos momentos de tensión y no me gustó que hubiese silbidos, me hubiese gustado que no los hubiera habido porque había familiares de las víctimas. Pero me quedo con muchas expresiones de solidaridad de estos días", ha declarado la alcaldesa.

RESPUESTA A LOS JÓVENES

En la misma entrevista, Colau ha advertido del peligro que supone que "Europa no esté dando dando mensajes esperanzadores a la juventud, que cree que vivirá peor que sus padres".

Que los autores del atentado fueran jóvenes de entre 17 y 24 años, con estudios, trabajo e integrados socialmente en la localidad en la que residían, Ripoll, ha hecho que la alcaldesa se pregunte si los jóvenes "consideran que no tienen un futuro ilusionante y eso les puede atrapar en las fascinación por la violencia".

Colau ha dicho que la expresión violenta de los jóvenes que no ven su futuro con ilusión puede salir "desde la extrema derecha, desde la religión o de otros sitios, y eso afecta a la administración pública, a la educación, a temas económicos, de justicia social, de visibilización, de medios de comunicación, a temas culturales...que se han de afrontar con la aportación de todo el mundo".

NO CAER EN LA AUTOCOMPLACIENCIA

"Ha sido muy duro, necesitaremos tiempo para digerirlo, y dentro de la tristeza profunda y con las preguntas que nos tendremos que hacer en los próximos meses, lo que nos ha dado fuerza es la reacción de la ciudadanía a pie de calle", ha declarado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

"Todo el mundo ha estado de diez desde el primer minuto. La ciudadanía, que clamó espontáneamente 'no tinc por' nos marcó el camino de la unidad. La ciudad está herida, pero sentimos orgullo de ciudad", ha añadido Colau.

La alcaldesa de Barcelona ha señalado que tras estos atentados "nos tendremos que hacer preguntas como sociedad occidental, porque quizá hay cosas que están cambiando y no nos hemos dado cuenta".

"En los municipios y en Cataluña se ha hecho muy buen trabajo en materia de convivencia y cohesión, pero no podemos ser autocomplacientes porque queda mucho trabajo por hacer en materia de diversidad y de integración de diferentes culturas", ha dicho Colau.