El mismo 18 de agosto, la Rambla volvía a estar a rebosar. Los barceloneses se esforzaron por recuperar la normalidad tras el atropello masivo, sin ocultar el duelo colectivo, en un afán por demostrar que el terrorismo no podía ganar la batalla. Lo mismo ocurrió con el sector turístico y el comercial, que, según el último informe del Ayuntamiento, se recuperaron con especial celeridad de los efectos del atentado. De hecho, el análisis concluye que la capital catalana se ha rehecho más rápido que otras ciudades europeas acechadas por el yihadismo.

Los datos del informe demuestran que el impacto del atentado en la actividad turística de la ciudad se concentró en los días posteriores, con cancelaciones puntuales de las reservas hoteleras, y una recuperación de las tendencias de los meses anteriores. El análisis también destaca que los comercios cercanos a la zona atacada notaron un descenso de los ingresos los días siguientes, pero no se observó una bajada de ventas generalizada en la ciudad.

Concretamente, las cancelaciones de reservas hoteleras se concentraron en los tres primeros días después del atentando, llegando a alcanzar un pico del 20% y, posteriormente, fueron descendiendo hasta volver al ritmo de crecimiento registrado a principios de año. En los apartamentos turísticos, la afectación ha sido especialmente baja, con un porcentaje de reservas confirmadas del 82,35%, por encima de las de agosto del año anterior, y una ocupación del 90,7%.

El mosaico de Joan Miró en la Rambla de Barcelona, que recupera la normalidad / Marta Pérez
El mosaico de Joan Miró en la Rambla de Barcelona, que recupera la normalidad / Marta Pérez

RESERVAS DE VUELOS

En cuanto a los vuelos con destino a Barcelona, el descenso de reservas se recuperó cuatro semanas después, una cifra muy lejana al ritmo con el que lo hizo en París, donde pasó un año hasta que se recuperó la normalidad, y que supera también a la de Londres, donde se necesitaron dos meses.

Precisamente, la Asociación Europea de Turoperadores (ETOA) ya rebajó tensiones justo el día después de los atentados al habar de un “impacto limitado” en la llegada de visitantes. “Nos anticipamos a cancelaciones inmediatas", alertaron, aunque también señalaron que "estos incidentes cada vez son menos infrecuentes y la gente comprende cada vez más que pueden ocurrir en cualquier lugar”, explicó el presidente de la asociación, Tom Jenkins.
 

El mosaico Miró en La Rambla, bajo una alfombra de flores y recuerdos / EFE
El mosaico Miró en La Rambla, bajo una alfombra de flores y recuerdos / EFE

TRANSPORTE Y GRANDES EVENTOS

El informe también ha evaluado los efectos en la movilidad interna en la ciudad a través de los datos de TMB que muestran que, en este ámbito, el atentado no tuvo más efectos que el cierre puntual de las estaciones afectadas.

Tampoco se destacan afectaciones en la concurrencia a grandes eventos como ferias o congresos programados durante las semanas posteriores, del mismo modo que las visitas a atracciones turísticas como el Park Güell, el Tibidabo o el Zoo se recuperaron con celeridad.