El Ayuntamiento de Barcelona se encuentra inmerso en negociaciones con la propiedad de las fincas 7, 9-11, 13 y 13B de la calle Lancaster para adquirir los edificios y evitar así la expulsión de los vecinos.

Este mismo martes, el concejal de Vivienda, Josep Maria Montaner, ha informado en la Comisión Municipal de Derechos Sociales, Cultura y Deporte que el consistorio estudia la compra de dichos inmuebles de la calle Lancaster, aunque ha avisado de que el consistorio "no puede comprar todas las fincas" afectadas por situaciones similares.

Según ha podido saber Metrópoli Abierta, ya existe una oferta formal. El problema radica en que existe otra oferta muy superior de una iniciativa privada que dificulta el acuerdo con los dueños. Por el momento, las negociaciones siguen en pie y el próximo viernes representantes del consistorio se reunirán con la propiedad.

FUTURO INCIERTO

De todas maneras, la adquisición de los edificios no supone la permanencia de los vecinos en sus viviendas, pues los inmuebles pasarían a formar parte de una bolsa pública y sólo aquellos inquilinos que cumplan las condiciones que se establezcan podrán permanecer en sus actuales pisos.

Jordi, portavoz de los vecinos afectados y vecino de Lancaster 7, ha señalado a Metrópoli Abierta que tienen “muchas esperanzas” en las negociaciones entre el Ayuntamiento y la propiedad y confía en que se pueda solucionar el litigio como ha ocurrido con el edificio de la calle Leiva, al que se cogen “como a un clavo ardiendo”, ha manifestado.

“El caso de Leiva demuestra que si hay voluntad política se puede”, insiste Jordi, quien recuerda que en los edificios del carrer Lancaster se han vivido casos de mobbing y que hay implicadas familias con pocos recursos.

DISPUTA EN LA COMISIÓN

En la Comisión municipal, Montaner ha pedido a la Generalitat su complicidad en la adquisición de edificios y ha destacado que mientras el Ayuntamiento ha invertido 14,2 millones de euros en la compra de 167 pisos, el ejecutivo catalán sólo ha adquirido cinco viviendas.

La Comisión ha aprobado la propuesta de ERC para instar al Gobierno municipal a impulsar "todas las acciones necesarias" para adquirir los edificios de la calle Lancaster de los números 7, 9, 11, 13 y 13 bis. La concejala de Ciutat Vella, Gala Pin, ha reprochado a la republicana Montserrat Benedí que utilice el caso para desgastar al equipo de gobierno municipal, algo que ha negado Benedí, replicando que ERC defiende los derechos ciudadanos.