Un año y medio de retraso, sobrecostes de 12 millones de euros y (ahora) afectaciones en los túneles ferroviarios. Las obras de la plaza de las Glòries están suponiendo un verdadero quebradero de cabeza para el Ayuntamiento de Barcelona. 

Las obras en la plaza provocaron en abril de 2016 afectaciones "graves" en los túneles ferroviarios ubicados en el subsuelo, cuando se filtraron materiales durante la ejecución de las pantallas, según han confirmado fuentes municipales y de Barcelona Infraestructures Municipals (Bimsa) a Metrópoli Abierta. Estos incidentes se registraron el 6 y el 28 de abril de 2016, aunque no trascendieron en su momento a la opinión pública.

Se calcula que los trenes de Cercanías y regionales que circulan por debajo de la plaza transportan diariamente a casi 200.000 pasajeros.

Este lunes, La Vanguardia había destapado la información y señalado que las obras de la plaza habrían puesto en riesgo a la seguridad ferroviaria. Según el diario, la operación de inyección de hormigón en el subsuelo habría agujereado los túneles del tren y provocado filtraciones de cemento en su interior en varias ocasiones, hecho matizado desde el consistorio.

ACLARACIÓN DEL AYUNTAMIENTO
En el caso del primer incidente, las mismas fuentes municipales explican que el hormigón “se coló por una alcantarilla en desuso de la que no se tenía constancia” y entró en la zona de vías por la noche, cuando ya no hay circulación de trenes. Tras este contratiempo, tanto Bimsa como la constructora decidieron que todo el hormigonado restante se haría exclusivamente de noche para evitar riesgos. 

Respecto al segundo incidente, en la ejecución de las pantallas se utiliza “bentonita (agua con arcilla) para rellenar el agujero y aguantar las paredes mientras se trabaja”. Durante los trabajos se detectó una filtración en uno de los túneles de Adif, algo que en “ningún momento supuso un riesgo” ni la suspensión “de la circulación de trenes”. Este contratiempo obligó a impermeabilizar el muro inyectando resina y, por segunda vez, se decidió continuar con los trabajos por la noche, tras lo cual no se registraron más percances.

Estos incidentes tendrían su origen, según el consistorio, en una presunta mala praxis de las compañías que realizan las obras porque “obviaron el deficiente estado de los túneles que presentan defectos como fisuras y porosidades importantes”.

REPROCHES ENTRE RENFE Y GENERALITAT
La Generalitat abrirá un expediente a Renfe "con toda rapidez para garantizar que el servicio sea de máxima seguridad". El conseller de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, ha criticado que la Generalitat, pese a ser la titular del servicio, ha conocido los incidentes a través de los medios, lo que ha calificado de "inaceptable".

Renfe, por su parte, ha asegurado que avisó a los responsables de la Conselleria y ha publicado los SMS que enviaron en su momento y de los que no obtuvieron respuesta.

UN SOBRECOSTE (POR AHORA) DE 12 MILLONES
El túnel de Glòries acumula un retraso de 19 meses y un sobrecoste de 11,8 millones. Según la auditoría encargada por el Ayuntamiento al Instituto de Tecnología de la Construcción de Catalunya, publicada la semana pasada, el sobrecoste es del 19,6% respecto al precio de adjudicación, situado en unos 60 millones de euros. "No aceptaremos de ninguna de las maneras más retrasos ni sobrecostes injustificados en estas obras, que son centrales para la ciudad", había advertido Janet Sanz, teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad.

El consistorio está pendiente de nuevos informes pero, a pesar de las últimas noticias, no contempla una paralización temporal de las obras. El proyecto, clave en la movilidad de la ciudad, estaba previsto que terminara en mayo de 2017 pero solo se ha ejecutado en un 60%.