La finalización de la Sagrada Família seguirá protagonizando las conversaciones de ascensor entre visitantes y locales al menos durante nueve años más. El símbolo de la Barcelona turística, pero también de la cronificación de las grandes obras en la ciudad, mantiene el intenso calendario que prevé colocar la última piedra en 2026. Actualmente, las seis torres centrales protagonizan los esfuerzos del equipo de arquitectos y técnicos liderados por Jordi Faulí, que contemplan que las dos construcciones más espectaculares, la de la Mare Déu y Jesús, estén listas para 2022.

En cifras, la radiografía de la construcción del templo sitúa el trabajo ya hecho en un 70%, por lo que aún queda un arduo 30% por delante que cuenta con un presupuesto de 48.9 millones anuales. Para mostrar estos avances, pero también lo que queda por cumplir del “sueño de Gaudí”, como lo ha descrito Faulí, el templo abre las puertas de forma gratuita durante el 22, 23 y 24 de septiembre a 30.000 visitantes.  

Junto a las torres, desde hace nueve meses se están construyendo dos edificios de acceso soterrados para visitantes y peregrinos en los que se instalarán equipos de seguridad. La medida no solo pretende ser preventiva, sino que también contribuye a la pacificación del entorno de la fachada del Nacimiento, en la calle Marina, que acumula colas a diario.

Los accesos, que estarán listos para finales de este año, ya se preveían desde hace dos años y obedecen a las recomendaciones de los Mossos d’Esquadra, ha especificado el responsable de seguridad de la basílica, Marc Martínez, que ha admitido que se ha incrementado la vigilancia “sin subir el nivel de alerta”.    

Construcción de la torre del Evangelista Lluc / Sagrada Familia
Construcción de la torre del Evangelista Lluc / Sagrada Família

TORRES CENTRALES

Aunque, sin duda, la novedad más visible de las obras en el templo es el crecimiento de la Torre de la Mare de Déu durante este último año. Actualmente, ya ha alcanzado 79 metros de los 138 que llegará a medir y que actúan como envoltorio del gran hiperboloide que da luz al altar. ‘In situ’, el trabajo constructivo se basa en ensamblar paneles de piedra tesada que ya vienen montados del taller, por lo que levantarla resulta relativamente rápido.

En paralelo, se prevé que para 2022 se coloque la cruz que coronará la imponente torre central del templo, la de Jesús. Esta no solo será la construcción más alta de la basílica, arañando el cielo con sus 172 metros de altura, sino que también la de toda la ciudad. Actualmente, el punto más alto del templo es de 112 metros, por lo que la finalización de esta torre reformulará el skyline barcelonés. 

Junto a las que serán las torres más icónicas de la Sagrada Família ‘post-gaudiniana’, el equipo de arquitectos también trabaja en las torres evangelistas, que, como las anteriores, siguen el modelo arquitectónico de la Sacristía, adaptado a las diferentes alturas de cada una.