Los estudios acerca de les Glòries algún día pueden a llegar sumar el mismo número de folios que el proyecto del tranvía por la Diagonal. Informes, auditorías e investigaciones paralelas se agolpan en el entorno de las máquinas que perforaban los túneles de la Gran Via. Y hablamos en pasado, porque después de la rescisión de los contratos, estas ya han ido despareciendo progresivamente. Ahora es el Síndic, Rafael Ribó, quien ha abierto nuevas diligencias, esta vez, para calcular las consecuencias que tendrá el parón sobre los vecinos de la zona.

Con este objetivo, el defensor del pueblo catalán se ha dirigido al Ayuntamiento de Barcelona para conocer qué medidas ha previsto el consistorio para minimizar los efectos de la paralización. De hecho, algunas de estas medidas ya las explicó en la pasada comisión extraordinaria el director general de Bimsa, Ángel Sánchez, quien incluso detalló los costes económicos que comportarán estas ejecuciones. En el caso de la vigilancia y el mantenimiento de la obra: unos 23.000 euros mensuales.

¿QUÉ PASA CON LOS VECINOS?

Sin embargo, más allá de las cifras, lo que el Síndic quiere saber en realidad son “las consecuencias” que la paralización pueda acarrear “a los vecinos y a la población general”. Además, Ribó considera que, “de entrada, la paralización de las obras comporta que se incremente el retraso, ya acumulado, en el calendario de realización de las obras de ejecución de los túneles” y además suma “la urbanización de la superficie de la plaza”, poniendo en duda incluso la seguridad con la que la regidora de Urbanismo, Janet Sanz, expresó el non-stop en la construcción del resto de equipamientos.

Otra de las cuestiones que también preocupa al Síndic es cómo se efectuará la conexión del tranvía si la plaza de les Glòries está patas arriba. Pregunta que también efectuó el líder de ERC, Alfred Bosch, en la anterior comisión, aunque sin obtener respuesta alguna. En este caso, el Síndic espera correr mejor suerte.

¿POR QUÉ HAN RESCINDIDO EL CONTRATO?

Ribó también ha pedido información directamente al Ayuntamiento para saber cuáles han sido las razones que han “lanzado” al consistorio a la rescisión del contrato, así como cuál es el porcentaje de la obra ejecutada. Datos que el mismo Sánchez ya dio a conocer el pasado 24 de abril. Según aclaró el director de Bimsa, el 60% de la obra de los túneles ya se había llevado a cabo con un coste de 43 millones (cuando el 100% de la obra se la habían adjudicado la UTE por su oferta de 60 millones).

Por último, el Síndic solicita un calendario aproximado del reinicio de las obras (que estarán en 'stand by' entre 10 y 12 meses según la teniente de Urbanismo), así como si en el nuevo proyecto ejecutivo se incluirán todas las obras pendientes para concluir el proceso de urbanización. Cuestión sobre la cual, Sanz ya fue clara: el segundo túnel de les Glòries tendrá que esperar. Paso a paso.