Les Glòries, en jaque. El tumulto de grúas y maquinaria pesada en el corazón de Barcelona puede quedar fosilizado de forma indefinida. Tras obtener los resultados de los informes técnicos y jurídicos, el Gobierno municipal se encuentra entre la espada y la pared. O paralización de las obras y contratar nuevas constructoras; o modificar el proyecto con la actual UTE que ha generado sobre costes y retrasos en el calendario. Entre ambas, el ejecutivo se decanta por romper los contratos.

Tal como ha admitido la regidora de Urbanismo, Janet Sanz, el equipo de gobierno se inclinaría por rescindir los contratos actuales y abrir un nuevo concurso. Ello podría dejar las obras en stand by durante 10 ó 12 meses. Tiempo que se consumiría en la redacción del nuevo proyecto, su adjudicación y el cierre del periodo de alegaciones. Para Sanz, “una oportunidad”, ya que permitiría un mayor margen de maniobra respecto a cómo está diseñado el proyecto ahora mismo.

LA MODIFICACIÓN DEL CONTRATO

La otra opción que contemplan la resolución de los informes es la modificar el proyecto actual con los actuales contratistas. Ahora bien, los cambios en el proyecto no podrían suponer un incremento en el coste de la obra superior al 19% por el que se licitó (60 millones de euros). Un margen muy estrecho, ya que parte de este porcentaje se ha consumido con los actuales sobre costes. Aunque, por otra banda, las empresas deberían indemnizar al consistorio con 12 millones de euros en concepto de sanción por los retrasos en el calendario. Lo que ha asegurado Sanz, es que no quiere que les Glòries se convierta en La Sagrera, en relación a las modificaciones constantes del proyecto.

Sanz no ha querido avanzar si demandarán por daños y perjuicios a la UTE que ha provocado los retrasos y los sobre costes. “Paso a paso”, ha puntualizado. Lo que ahora es seguro, es que los retrasos son “irrecuperables”. El calendario se alargará sí o sí, ya que “ambas posibilidades no son positivas”, ha admitido la responsable de Urbanismo. Ahora, el Gobierno de la ciudad hace un llamamiento a la “corresponsabilidad” del resto de grupos para conseguir una posición de consenso político. 

EL ESTADO ACTUAL DE LA OBRA

Hoy por hoy, los operarios están a punto de pasar por debajo de los túneles de Adif. Por lo tanto, el sistema de construcción por el sistema de minas todavía no ha empezado. Si la obra estuviese en ese punto, entonces “sí que pondríamos en riesgo la obra”, ha señalado la regidora. Pero en el contexto actual, no. “Solo se ha trabajado con pantallas y pozos; hay que adaptar la obra a la realidad existente”, ha considerado.

Aún tener una idea ya preconcebida, el equipo de Gobierno llevará el estado de la cuestión a una comisión de Urbanismo extraordinaria el próximo lunes. En ella, los grupos políticos y los vecinos deberán decidir qué opción prefieren: romper los contratos o modificar el proyecto actual. Después, la decisión política subirá hasta el consejo de administración de Bimsa, empresa pública responsable de la ejecución de les Glòries. Será en este espacio donde se selle la decisión final.