Desde que el Gobierno municipal paralizara las obras del túnel de las Glòries como consecuencia de la recesión del contrato de la UTE constructora, tanto los vecinos como el resto del arco político han aguardado expectantes al próximo paso. Ahora, el equipo de Colau mueve ficha para anunciar una licitación que unificará las dos fases del túnel que soterrará la Gran Vía para agilizar su construcción. En definitiva, para coser cuanto antes la cicatriz abierta entre los barrios que tienen como frontera la actual brecha urbana que es la plaza de las Glòries.

Sin embargo, la novedad recae en que mientras se unifica la licitación, la adjudicación de esta obra se dividirá en cuatro o cinco lotes (aún por especificar) que recaerán en manos de diferentes empresas. El objetivo, según ha explicado la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, es que el Ayuntamiento "sea siempre el que tiene el control de la obra" y que se reduzcan así las bajas excesivas que suelen acabar importantes sobrecostes en la ejecución como los que llevaron a la recesión del anterior contrato. De hecho, actualmente, el consistorio está trabajando para finalizar los trámites para la liquidación del actual contrato y, como ha adelantado Sanz, de no llegar a un acuerdo no descarta que pueda llegar a un contencioso administrativo con la UTE, integrada por Benito Arnó, Rogasa, Copisa y Comsa.

Según ha informado la teniente de Urbanismo, el gobierno municipal calcula que el valor de la licitación de la obra civil de estos dos tramos del túnel se sitúa alrededor de los 100 millones de euros. Un importe al que se deben añadir los 31 millones derivados de la licitación de las instalaciones y servicios que se harán a posteriori. El primer tramo del túnel, entre Castillejos y Badajoz, alcanza los 25 metros de profundidad ya que pasa por debajo de los túneles ferroviarios, mientras que el segundo, entre Badajoz y la Rambla del Poblenou, es completamente rectilíneo y transcurre unos 10 metros por debajo de la rasante de la Gran Via.

El calendario previsto por el consistorio calcula que dispondrán de un proyecto actualizado a partir de septiembre e iniciarán los trabajos de ambos tramos en marzo de 2018, que se alargarán aproximadamente hasta 2020. Finalmente, se contempla que la puesta en marcha de toda la infraestructura llegue durante el primer trimestre de 2021.  

.

REACCIÓN VECINAL

La decisión del equipo de Colau ha sido recibida con optimismo por parte de las entidades vecinales, que desde un principio apostaban por la prolongación del túnel que finalmente se alargará hasta la Rambla del Poblenou. Como recuerda el portavoz de la Associació de Veïns de Clot-Camp de l'Arpa, Miquel Catasús, la noticia reafirma que se cumple con el Compromís de Glòries de 2007, aunque recuerda que una auditoría externa ya señaló que proyecto del Ayuntamiento "era mejorable en varios aspectos".

De momento, los vecinos se volverán a reunir con el consistorio en septiembre, cuando les presenten el planteamiento actualizado. Sobre la mesa, los vecinos plantean la prolongación del túnel hasta Sant Joan de Malta, la salida del mismo por diferentes puntos, y la necesidad de que uno de los carriles que circulen por este se dedique exclusivamente a los autobuses.