El primer sorteo de viviendas de protección oficial del mandato de Ada Colau están destinadas solo a las personas con un generoso poder adquisitivo. O dicho sin embudos, serán solo para ricos. Dicha conclusión se extrae después de analizar las bases específicas de las 26 viviendas con régimen de derecho de superficie que se están construyendo en Can Batlló. Concretamente, las 13 ubicadas en 'Can Batlló – UP4' (carrer de la Constitució 13-35) y las otras 13 de Can Batlló-UP8 (carrer de Parcerisa, 6).

PISOS ENTRE LOS 126.000 Y LOS 193.000 EUROS (SIN IVA)

Los pisos de protección oficial a adjudicar van desde los 126.200 euros por 53,8 metros cuadrados a los 193.124 euros por una superficie de 91,10 metros. Además, cabe destacar que el pliegue de condiciones obliga a comprar el trastero (se quiera o no) y la plaza de parking (se tenga coche o tan siquiera el carné de conducir). Solo las plazas de aparcamiento ya les costarán a los nuevos vecinos entre 23.000 euros y 24.500 euros (la plaza más cara corresponde al piso más pequeño). Es decir, solo el trastero y el parking del piso más pequeño ya suponen el 35% del valor total a pagar. Cabe destacar que por ley está prohibido alquilar dichas propiedades a un tercero para subsanar su coste.

En caso que el piso no se pueda pagar a trinco-tranco, la hipoteca a la que se deberán acoger los compradores ya viene establecida por la promotora. De hecho, el préstamo solo contempla cubrir el 80% del valor del piso (por lo tanto, el 20% restante se tiene que dejar como entrada) y solo se concede a aquellas personas que acrediten que la cuota mensual de la hipoteca no superará, “en ningún caso”, el 30% de los ingresos.

En cuanto a los gastos correspondientes al gestor, la notaría y el Registro de la propiedad, estos también corren a cargo del adjudicatario, el cual también tendrá que abonar por adelantado el IVA que corresponde a su piso (al ser obra nueva, el 10%). Por lo tanto, si se quiere optar al piso hay que tener casi 40.000 euros ahorrados en el banco (solo para entrar a vivir al piso más pequeño).

PISOS NO APTOS PARA MILEURISTAS

Si las condiciones descritas son asumibles para la persona interesada, los ingresos familiares pueden ser el último obstáculo a superar. En el caso de los menores de 35 años, estos pueden optar a ocho de las viviendas que tienen reservadas como personas jóvenes. Ahora bien, más allá de tener un generoso sueldo para hacer frente a los gastos descritos anteriormente, luego también tendrán que acreditar que ingresan un mínimo de 19.880,38 euros y un máximo de 64.611,24 euros anuales. Es decir, los mileuristas no tienen ninguna opción a presentar su candidatura al sorteo.

¿Cómo se calcula dicha cifra? Si estás pensando que corresponde al salario bruto, estás equivocado. La cifra sale de la suma entre las casillas 380 y 395 de la última declaración de la renta, las cuales corresponden a la base imponible general y la base imponible del ahorro. Por lo tanto, si algún menor de 35 años se quiere ir a vivir por el cauce de la administración pública a Can Batlló, tendrá que cobrar bastante más de 1.400 euros al mes (y lo mismo vale para los no-tan-jóvenes).

TEÓRICAMENTE MÁS BARATOS

La protección oficial en régimen de derecho a superficie consiste en construir viviendas en un solar público, con el objetivo de reducir el precio de los pisos aproximadamente un 20%. ¿Después los vecinos podrán vender el piso? Sí, pero bajo las condiciones que autorice la Generalitat la cual siempre bloquea cualquier pretensión de especular con dicha vivienda.

Cabe destacar que, mientras se adjudican estas 26 viviendas de protección oficial, en Barcelona hay 161 familias a las que se les ha aprobado el derecho a una vivienda social. Sin embargo, a estas el Ayuntamiento todavía no les ha encontrado ninguna vivienda vacía.

UN 'BARCELONÉS' EMPADRONADO HACE UNA SEMANA PUEDE OPTAR A LOS PISOS

Si bien siete de los 26 pisos se han reservado para los vecinos que vivan en los barrios de Badal, Sants, Hostafrancs, La Bordeta, La Font de la Guatlla y La Marina del Port; cabe destacar que todo aquel que se haya inscrito en el padrón municipal antes del 7 de julio podrá presentar candidatura. Por lo tanto, no hay ningún tipo de premio por antigüedad en la condición de vecino barcelonés o de estos pisos 'reservados'.

De hecho, el pliegue de condiciones que ha impuesto el Consorci de l'Habitatge de Barcelona (en el que participa la Generalitat, pero donde el Ayuntamiento tiene mayor cuota de poder) señala que las personas que quieran optar a estas 26 viviendas tienen que estar inscritas en el Registro de Solicitantes de Vivienda de Protección Oficial de Barcelona con fecha anterior al 7 de julio. Por lo tanto, alguien que se empadronó en Barcelona el 6 de julio ya puede optar a una de estas viviendas con las mismas condiciones que el resto de conciudadanos de toda la vida (habitualmente la administración pide un mínimo de antigüedad).