En 1880, un joven Antoni Gaudí que se había graduado hacía tan solo dos años recibió un encargo de Manuel Vicens i Montaner: diseñar una residencia de verano para la familia. Los terrenos se situaban en la calle de las Carolinas, en el distrito de Gràcia. Allí, el emblemático arquitecto esbozó y levantó la Casa Vicens que además del inmueble, contaba con un amplio jardín con un pozo con aguas minerales y salutíferas y una cascada. Pero la expansión inmobiliaria de los años 50 supuso el fin de la obra exterior, hasta ahora.

“Se vendió el terreno de la cascada, se destruyó y tanto el pozo como la cascada pasaron a ser construcciones de pisos”, explica a Metrópoli Abierta el comisario del Año Internacional Gaudí (2002), Daniel Giralt-Miracle. El experto en la obra y figura de Gaudí ha anunciado este jueves la reconstrucción de la obra desaparecida hace más de 60 años. “Teníamos los planos y las referencias de cómo fue, y pensamos: Esto tiene  que sobrevivir, esto tiene que pasar a la historia, esto se tiene que reconstruir”. Y dicho y hecho.

Giralt, también miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, liderará junto al arquitecto Josep Vicenç Gómez y un equipo de la Universitat de la Politècnica de Catalunya (UPC) la reconstrucción de esta obra. Pero su futura ubicación no será el espacio original, los jardines de la Casa Vicens, sino los jardines del Museo de Agbar, en Cornellà de Llobregat, donde también se reproducirán otras icónicas fuentes como la de Canaletes y la fuente Wallace.

espacio cascada
Imagen actual del espacio en el que se levantará la reconstrucción de la cascada / MS

GAUDÍ Y EL AGUA

Tras el proyecto se encuentra la Fundación Agbar, cuyo presidente, Ángel Simón, ha avanzado que el año que viene inaugurarán la cascada y abrirán los jardines al público. Además, ha anunciado la transformación de la Central Cornellà donde se plantará nueva vegetación y se construirán instalaciones como un restaurante, un parking o un edificio de oficinas.

“Cuando la fundación Agbar nos sugirió ideas para modernizar y crear puntos de interés en este parque, pensé en Gaudí porque él había trabajado el agua de muchas formas: lo hizo en Caldes de Montbui, con la gran fuente del parque de la Ciutadella, en el Parc Güell… Conocía bien el agua”, puntualiza Giralt.

Con ella, el parque del Museo de Agbar se convertirá en un punto de referencia entorno al agua, con una obra de Gaudí bajo el foco de atención. “En este parque el agua es el símbolo y poner una cascada de arco parabólico con una caída de agua como una cortina permanente que refrescará, con su sonido, con juegos de luz... Es hacer un homenaje al agua con la figura más significativa de la arquitectura catalana como es Antoni Gaudí”, ha añadido Giralt.

LOS PLANOS DE LA CASCADA GAUDINIANA

La cascada de Gaudí, tal y como explica Giralt, será fiel al boceto inicial. Tendrá 10 metros de ancho por 10 metros de altura, la parte interior estará vacía y tendrá un  arco parabólico por donde caerá el agua constantemente, como si fuera una cortina. 

La obra se situará delante del gran depósito de agua que hay en el centro del parque cuyas paredes serán cubiertas por jardines verticales y pondrá al municipio del Área Metropolitana en la ruta de Gaudí. “Este será el parque de las aguas de todo Catalunya”, ha sentenciado el gran experto en la obra del arquitecto.

Una observación que comparte el alcalde de Cornellà de Llobregat, Antonio Balmón, quien ha celebrado la propuesta arquitectónica. "Es una buena noticia que refuerza la calidad humana y cultura de este espacio y que también refuerza nuestra posición de ciudad dento del área metropolitana", explicaba al diario. Preguntado por el efecto turístico que puede tener la próxima inauguración de la cascada, Balmón es conciso: "Es lo que suponemos. Gaudí siempre es un buen punto de atracción turistica".