La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, ha asegurado que en Barcelona hay un "exceso" de plazas de aparcamiento subterráneo, con 640.000 plazas de estas características, con el que "hay que acabar" para desincentivar el uso del vehículo privado.

Sanz ha defendido también la propuesta del gobierno de modificar las normas municipales que regulan la oferta de aparcamiento en los edificios de nueva construcción.

Los planes del gobierno de BComú-PSC son eliminar el aparcamiento subterráneo en las nuevas viviendas dotacionales y en establecimientos comerciales inferiores a 1.300 metros cuadrados y que las actuales cuotas mínimas para las futuras viviendas privadas, oficinas y hoteles pasen a ser máximas.

La comisión dio el visto bueno a la propuesta con los votos a favor de BComú, PSC y la CUP, en contra de Demòcrata y PP y la abstención de Cs, ERC y del concejal no adscrito Gerard Ardanuy.

Toda la oposición, excepto la CUP, coincidió en considerar que la iniciativa difícilmente contribuirá a desincentivar el uso del vehículo público e insistió en que lo que hay que favorecer es que los coches dejen de ocupar espacio público en superficie.