El Gobierno municipal de Ada Colau ha presentado este jueves una propuesta para envolver el Camp Nou de una nueva zona verde abierta a los vecinos. El plan prevé eliminar la barrera permanente que crean los muros del estadio y dar permeabilidad a la explanada del estadio. Tal como ha señalado la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, los 122 millones de euros que costará la reurbanización del espacio prevista deberá ser asumida por el club. Las obras comenzarán en 2018 y terminarán, como mínimo, en 2022, un año después de lo anunciado por el club.

UN LARGO CAMINO ADMINISTRATIVO

La propuesta deberá pasar diferentes peajes en los próximos meses. Si bien por ahora el documento es el preámbulo de las negociaciones entre consistorio, club y vecinos, este deberá pasar por distintas aprobaciones para poder hacer efectiva la necesaria Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) que se requiere. La primera será la comisión de Ecología, Urbanismo y Movilidad, en la que el ejecutivo necesitará de los apoyos suficientes para tirar adelante el proyecto. Por ahora, desde el grupo municipal Demòcrata, Jordi Martí, ha destacado que hay “acuerdos muy maduros”, por lo que todo apunta que el proyecto superará con éxito la comisión.

Después, el proyecto recogerá las alegaciones que puedan presentar vecinos y club, las cuales el Ayuntamiento deberá resolverlas antes de la la subcomisión de Urbanismo de la Generalitat, prevista para el primer trimestre del 2018. Por lo tanto, el MPGM no estaría resuelto hasta el año que viene. ¿Qué determina este? El futuro uso que puedan tener los terrenos propiedad del Barça, pero que pasarían a ser de uso público.

Planteamiento de la zona verde del Camp Nou / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Planteamiento de la zona verde del Camp Nou / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

OFICINAS, HOTEL Y MOVILIDAD

El Ayuntamiento contempla dar permiso al Barça para reorganizar el espacio en tres edificios. Uno de ellos para la administración del club y los otros dos para oficinas privadas y un nuevo hotel que no podrá superar las 160 plazas (siempre y cuando el PEUAT permita construir nuevas plazas hoteleras cuando se vaya a tramitar la licencia). Además, el resto de instalaciones deportivas como el Palau Blaugrana o la pista de hielo irán integradas en un nuevo edificio deportivo. Todos ellos, rodeados de una zona verde de 27.500 metros cuadrados (la actual es de 6.600 m2).

Con el objetivo de mejorar la movilidad, el Ayuntamiento propone al club construir un parking subterráneo donde esconder las 3.200 plazas de coches y 1.000 restantes de moto bajo tierra, así como la incorporación de 700 nuevos amarres seguros para bicicletas. Este aparcamiento también podría acoger hasta 70 autocares y habilitar la calle de Menéndez Pelayo un parking para 60 autocares los días de partido. Por lo tanto, las calles se verán aliberadas del aparcamiento en superficie.

En relación al transporte público, el FCB continuaría aportando 170.000 euros para financiar el metro los días de partido y además se promoverán tres nuevas líneas de autobús lanzadera que conectarán el Camp Nou con la estación de Sants, la plaza Espanya y Sarrià. Además, el Ayuntamiento reordenaría toda la circulación alrededor del club con el objetivo puesto en aminorar el impacto del tráfico sobre los vecinos.

NUEVOS EQUIPAMIENTOS MUNICIPALES

Tal como ha señalado Sanz, “es una oportunidad estratégica de transformación de un espacio y un ámbito inhóspito donde se requería actuar”. Por su parte, el regidor del Distrito de Les Corts, Agustí Colom, ha señalado que el proyecto se ha trabajado en siete sesiones de un total de 10, donde han participado las entidades vecinales y el club, por lo que no esperan grandes sorpresas a lo que su tramitación respecta. Además, Colom ha asegurado que los ingresos económicos que pueda ingresar el consistorio en materia de recalificaciones se destinarán íntegramente a mejorar y construir nuevos equipamientos municipales. Ahora el club y los vecinos deberán el visto bueno al punto de partida.