Una inspección sorpresa del Ayuntamiento de Barcelona ha desvelado que 21 de los 31 locales dedicados a la restauración ubicados en la avenida Gaudí tenían más mesas en la terraza de las permitidas.

En algunos locales el número de mesas en la terraza duplicaba el máximo de la licencia. La inspección responde a las quejas de los vecinos, que denuncian desde hace tiempo el incumplimiento de la ordenanza. Los restauradores, por su parte, insisten en renegociar con el consistorio la nueva ordenanza y solicitan que se suspenda temporalmente la aplicación hasta después del verano.

La nueva ordenanza municipal, vigente desde el mes de enero, reparte las mesas de las terrazas equitativamente en función del número de solicitantes. Esto provoca que donde se concentran más locales haya menos mesas por negocio. Los restauradores piden que esta zona sea considerada singular por su ubicación en un lugar turístico.

Una de las restauradoras de la zona, Montse Loras, ha explicado a Beteve que había llegado a tener 22 mesas hace años y ahora sólo puede tener cuatro, con las que asegura que no puede hacer frente al negocio, ni a los gastos, ni pagar a sus trabajadores. Los restauradores sufren por el riesgo de quedarse sin terrazas si se abren más locales, ya que se repartirán a partes iguales y exigen al ayuntamiento que adopte otro tipo de solución.