Las playas de Barcelona han acogido este verano a casi 5 millones de usuarios, el 45 % de los que acuden a las 41 playas metropolitanas. Ni los 19 días de lluvia -10 de ellos intensa-, ni el atentado del 17 de agosto han comportado un descenso significativo en la afluencia de bañistas.

Las playas que han sufrido una mayor concurrencia son las de Sant Sebastià y la Barceloneta, las cuales han estado saturadas el 40% del horario de baño durante los meses de julio y agosto, según ha explicado el comisionado de Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, Frederic Ximeno, en la presentación del balance de la temporada.

El límite de saturación se sitúan en los cuatro metros cuadrados por cada usuario. Esta cifra se ha rebasado entre el 35 y el 40 por ciento del horario de baño en dichas playas durante los meses de verano. Esta cifra se extrae del estudio que están llevando a cabo conjuntamente el CSIC-Institut de Ciències del Mar y el Ayuntamiento de Barcelona a partir de imágenes monitorizadas.

El Ayuntamiento de la ciudad ya está trabajando en un plan para distribuir a los usuarios entre las diferentes playas de la ciudad y evitar de esta manera las saturaciones. Para ello, el consistorio prevé mejorar la comunicación y los accesos a las playas que tienen menor ocupación, como son las de Ponent.

También se está estudiando trasladar la práctica del voleibol a las playas con menos ocupación o incluso a fuera de la ciudad.

PLAYAS MÁS SUCIAS

Durante la temporada de baño 2017, que transcurre entre abril y octubre, se han recogido 839.513 kg de residuos, un 26% menos que en 2016, mientras que en las aguas litorales se han recogido 62,74 metros cúbicos de residuos flotantes -superior a los 35,45 metros cúbicos de 2016-.

Ximeno ha explicado que el incremento se ha producido por los episodios de lluvia y viento de este verano, y que, de las 220 muestras de calidad del agua realizadas, un 86% han dado resultados 'excelentes', un 5% una calidad 'buena' y un 8% 'insuficiente'.