Nuevo frente judicial para el Ayuntamiento. El Gremio de Hoteles de Barcelona ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT) porque considera que podría provocar la “irremisible decadencia” del sector. Se trata del segundo enfrentamiento judicial del consistorio con patronales del sector, ya que varios restauradores han llevado a los tribunales algunas de las ordenanzas singulares de terrazas aprobadas.

Según ha explicado a Metrópoli Abierta el director general del gremio, Manel Casals, un centenar de hoteleros también ha presentado recursos contenciosos ante la justicia por diversos motivos, aunque todos relacionados con los “perjuicios” que el plan generará en su negocio. “No hay libertad empresarial ni seguridad jurídica”, ha añadido. También ha recordado que regular el alojamiento para reducir la afluencia de turistas es "absurdo" porque estos seguirán viniendo igual.

CRIMINALIZACIÓN DEL SECTOR

En opinión del gremio, el plan de alojamientos turísticos aprobado por el Ayuntamiento en enero “no es una herramienta para ordenar el turismo”, sino que criminaliza al sector hotelero y “no da soluciones a aquellos temas que deben ser corregidos en el entorno de la actividad turística” como son los pisos turísticos ilegales. Consideran que son estos alojamientos, y no los hoteles, los que crean conflicto con los vecinos.

El Gremio de Hoteles ha alertado que el PEUAT tiene efectos secundarios para el sector, pues “en la práctica impedirá que se puedan llevar a cabo reformas estructurales

Además, el Gremio de Hoteles ha alertado que el PEUAT tiene efectos secundarios muy perjudiciales para el sector, pues “en la práctica impedirá que se puedan llevar a cabo reformas estructurales” en los hoteles de la ciudad. Según sus cálculos, la mitad de los establecimientos de Barcelona no podrá “hacer las obras de mejora y adecuación necesarias” y empeorará “la calidad turística”, lo que a su vez perjudicará la llegada de ferias y congresos a Barcelona.

SÍ SE PUEDEN HACER REFORMAS, PERO...

El argumento sobre la imposibilidad de llevar a cabo reformas estructurales no es preciso. Tal como apunta el PEUAT, la normativa permite llevar a cabo obras “para poner al día” y “modernizar” el parque turístico actual que se concentra en la zona 1, es decir, Ciutat Vella, Eixample, el Front Marítim, Gràcia... Lo único que señala es que estas obras no pueden comportar “un incremento de las plazas existentes, ni la creación de más establecimientos”. De hecho, el Ayuntamiento lo que hará será “incentivar la reducción de plazas cuando la reforma sea muy importante”.

En el caso de obras mayores, como puede ser una intervención global en los cimientos o la estructura del edificio, se deberá reducir el número de plazas en un 20%

Solo en el caso de obras mayores, como puede ser una intervención global en los cimientos o la estructura del edificio, se deberá reducir el número de plazas en un 20%. Además, si el edificio está situado en una calle con una anchura entre los 6 y los 8 metros, la obra deberá garantizar que el número de plazas resultantes sea inferior a 50.

En el caso de la zona 2 (la corona urbana que rodea los barrios citados anteriormente), “se admitirán todo tipo de obras, siempre que no supongan aumentar el número de plazas ni crear nuevos establecimientos”, apuntan las fuentes municipales. Unas obras que solo se podrán llevar a cabo si la fachada de acceso principal tiene un tramo de calle superior a los 8 metros.

Por último, el Gobierno municipal recuerda al Gremio que en el resto de la ciudad "se podrán autorizar todo tipo de obras", aunque advierte: “si hay un incremento del número de plazas, se tendrán que cumplir las condiciones específicas de la zona en sí". Por su parte, la regidora de Urbanismo, Janet Sanz, ha recordado a los hoteleros que el nuevo Gobierno municipal ha impulsado el PEUAT para “dejar atrás la barra libre”.

 

ATAQUES CONTRA HOTELES

El Gremio de Hoteles también está muy molesto con la actitud del Gobierno municipal ante los recientes actos vandálicos contra varios hoteles de Barcelona. “El Ayuntamiento no ha sido suficientemente contundente a la hora de condenar este tipo de violencia”, ha lamentado Casals. Desde el gremio consideran que el discurso del consistorio, además de “demonizar el turismo” en su conjunto, es demasiado permisivo con ciertas actitudes.

El pasado viernes una manifestación de vecinos en el Poblenou acabó con el lanzamiento de globos con pintura y huevos contra los hoteles Amistat Beach Hostel y Travelodge Poblenou. Entonces el Ayuntamiento condenó los actos vandálicos, pero también se mostró comprensivo con “la preocupación” de muchos vecinos por los efectos perjudiciales del turismo masivo que sufre Barcelona.

Casals ha lamentado que el discurso de Gobierno municipal “mezcla muchas cosas” y aboga separar a los hoteles del problema de los pisos ilegales y la falta de vivienda. El director general del gremio ha señalado directamente a Airbnb como uno de los responsables “del turismo intrusivo” que genera problemas con los vecinos y que fomenta “un modelo perjudicial” para la ciudad.