Tal como revela el barómetro del Ayuntamiento de Barcelona, el turismo ya es la primera preocupación de los ciudadanos de Barcelona. De hecho, el problema ha sobrepasado al paro, que ocupaba el primer puesto desde 2008. Según el estudio, el 19% de los barceloneses considera que el fenómeno turístico es el problema más grave que padece la ciudad.

EL TURISMO, EN CRECIMIENTO EXPONENCIAL

El porcentaje no ha hecho más que subir paulatinamente los últimos años. Si bien en junio de 2012 solo el 1,3% de los ciudadanos consideraban el turismo como el problema más grave de la ciudad, en el segundo semestre de 2016 ya era el 11% el que lo consideraba como el aspecto más grave que padecía la urbe (todavía por debajo del paro, por aquel entonces con un 17,6%). Pero entrados en el 2017, la balanza se ha invertido.

A fecha de hoy, ya hay un mayor volumen de ciudadanos que consideran que el turismo es el problema más grave de la ciudad (19%), por delante del paro (ahora problema más grave para el 12,4% de los ciudadanos y en descenso, después que hubiese llegado a alcanzar el 33,8% en 2013. El tráfico y la gestión política municipal son los otros problemas más señalados.

EL PROBLEMA PERSONAL MÁS GRAVE CONTINÚA SIENDO EL PARO

Sin embargo, solo el 2,7% lo considera su problema personal más grave. Tal como ha analizado el teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, quienes lo toman como máximo problema personal son aquellos que “viven muy de cerca el fenómeno y les genera un problema en el ámbito de su vida personal”. Por este motivo, el problema que más continúa preocupando es el que toca al bolsillo de cada uno. Es decir, el paro y las condiciones de trabajo (20,2 %).

A pesar de esta visión aparentemente negativa sobre cómo evoluciona la percepción de la chancleta y el selfie en Barcelona, Pisarello ha señalado que la ciudadanía avala la gestión que hace el Gobierno municipal del tema. Según su versión, el 54,8% de los barceloneses valora la gestión que hace el ejecutivo como buena o muy buena.