La llegada del buen tiempo marca el inicio de la temporada de cruceros, un sector no exento de polémicas, pero que trae consigo una buena inyección de dinero. En los últimos años Barcelona se ha convertido en un puerto de referencia a nivel mundial y ya ocupa la cuarta posición como destino preferido de los cruceristas, solo superado por tres enclaves de Florida. Los más de 2,5 millones de pasajeros que cada año desembarcan en la ciudad tienen un impacto de unos 800 millones de euros.

Dicho esto, ¿cuánto dinero deja un crucero que atraca en Barcelona? El estudio más actualizado sobre el volumen de negocio que generan los cruceros, realizado en 2015 por el Laboratorio de Transferencia en Economía Aplicada (AQR-Lab) de la Universidad de Barcelona, puso la cifra mágica en alrededor de un millón de euros, entre facturación directa y efectos indirectos. Aunque a principios de año el Puerto de Barcelona revisó al alza el impacto global del sector, el desglose de la cifra no varia de forma sustancial.

FACTURACIÓN DIRECTA E INDIRECTA

Del millón de euros que genera cada crucero, unos 590.000 euros corresponden a la facturación directa de turistas, tripulación y navieras, mientras que los efectos multiplicadores de este gasto producen 470.000 euros adicionales. Esta cifra, aclaran desde el AQR-LAB, debe considerarse como un promedio de todos los cruceros que hacen escala en Barcelona, ya que el impacto real varía mucho según la capacidad del barco (que puede ir de 700 a 8.000 pasajeros) o el tipo de pasajero (en función de si son pasajeros de puerto base o de tránsito gastan más o menos).

Gastos cruceristas

Los cruceristas son los que hacen la mayor parte del gasto: 420.000 euros en la ciudad, repartidos en los conceptos habituales. El alojamiento es la partida más abultada con casi 140.000 euros por barco, seguido de la restauración con algo más de 100.000 euros. En ambos casos son los pasajeros de puerto base, es decir, los que embarcan y desembarcan en Barcelona, los que suelen gastar más dinero, ya que normalmente pasan tres o cuatro días de visita antes o después del crucero. En total, los pasajeros dejaron más de 315 millones de euros en 2015.

Por su parte, las navieras gastan unos 161.000 euros por escala. En este apartado, el combustible es el que genera un mayor gasto con casi 50.000 euros, algo normal teniendo en cuenta que un crucero consume en un día lo mismo que 12.000 coches. Los dos siguientes conceptos son el aprovisionamiento del barco (comida, bebida, etc.) y los servicios de las terminales, con unos 30.000 euros cada uno. Además de las tasas portuarias y el pago a la consignatarias (empresas representantes de las navieras en los puertos), destaca el pago de más de 5.500 euros para tratamiento y gestión de residuos generados en alta mar.

Gastos navieras