A partir de 2018 las alcantarillas de Barcelona estarán vigiladas por drones. Se trata de un proyecto a nivel europeo que prevé que cada aparato pueda analizar al día 2,4 kilómetros del subsuelo y que el aparato también puede llegar donde los vehículos terrestres no lo hacen por la acumulación de residuos y de aguas pluviales.

El proyecto se encuentra en fase de desarrollo, pero ya se ha probado con éxito un vehículo microaéreo (MAV), multirrotor y equipado con sensores de navegación, capaz de reducir los riesgos laborales asociados con esta actividad y recortar los gastos de mantenimiento, mediante inspecciones más precisas y rápidas.

El proyecto está impulsado por el Centro Tecnológico de Catalunya Eurecat y la empresa Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) y se pondrá en marcha en la capital catalana en septiembre del próximo año.

La directora de la Unidad de Robótica de Eurecat, Pepa Sedó, ha explicado que el proyecto está "en la fase de desarrollar la autonomía de los drones, que estarán trabajando de forma autónoma en el laboratorio en septiembre de este año y en las alcantarillas de Barcelona en setiembre de 2018".

Según la investigadora, "un dron puede inspeccionar 300 metros en 10 minutos", por lo que se calcula que una cuadrilla equipada con un dron será capaz de inspeccionar 2,4 kilómetros al día, "con una reducción drástica de riesgos e inconvenientes". Sedó ha destacado que "es la primera vez que se analiza la rentabilidad del uso de los drones en una actividad como la limpieza de la red de alcantarillas".

NO NECESITAN PERMISO ESPECIAL

"La gran flexibilidad y capacidad de maniobra de los drones -ha añadido- los hacen vehículos ideales para la inspección del subsuelo, dado que no requieren el visto bueno de la Autoridad de Navegación Aérea para volar".

Los aparatos pueden trabajar en túneles de una anchura y altura mínima de 80 centímetros, aunque los investigadores están trabajando para poder afinar estas características, que permitirán que puedan inspeccionar más rincones.

Actualmente, el equipo está trabajando para aumentar la duración de la batería y mejorando la técnica para incrementar su versatilidad.

Esta innovación se enmarca dentro del proyecto europeo ARSI, acrónimo inglés de Robot Aéreo para la Inspección del Alcantarillado, en el que también participan las empresas Simtech Design e IBAK.