La huelga de metro de Barcelona se le ha vuelto en contra a la presidenta de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Mercedes Vidal. Este lunes, medio centenar de personas organizó un escrache frente a su vivienda para llevar la tensión que se vive en el andén ante su portal. Entre ellos, el exregidor de la CUP Josep Garganté.

Los manifestantes, que aglutinaban a miembros de la CUP así como de Endavant (Organització Socialista d'Alliberament Nacional), de la Coordinadora Obrera Sindical (COS), de Bescanvi Sindical o de la CNT de metro, desplegaron dos pancartas reclamando su dimisión y engancharon carteles con su foto y el mismo mensaje en el portal de su casa.

Antes del escarche, accedieron a la parada del suburbano en Sant Andreu para forzar las puertas del metro y permitir así que los usuarios entraran sin validar el billete. En el undécimo día de paros parciales, los manifestantes también engancharon pegatinas y corearon mensajes como el de: 'Mercedes Vidal, fora del barri’ o ‘Barcelona en Comú no representa a ningú’. Lea la noticia con todos los detalles aquí.

UNDÉCIMO DÍA DE HUELGA

El pasado lunes también se vivió el undécimo día de huelga en el suburbano. Los trabajadores reclaman un convenio colectivo que tienen prorrogado desde 2008, pero las negociaciones con la dirección de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) están enquistadas en el fondo y la forma.

El comité de huelga no ha cesado en su voluntad de negociar para llegar a un acuerdo que crean óptimo para el conjunto de la plantilla. La cuestión no es salarial, sino de mejoras en las condiciones laborales. Por su parte, TMB aseguró en boca de Vidal que dejaría de plantear nuevas ofertas. Una situación que según el director del departamento de Treball, Josep Ginesta, podría abocar al laudo obligatorio.

LAUDO OBLIGATORIO

Este árbitro escogido por la Generalitat redactaría el nuevo convenio colectivo del metro. Hacia esa medida se dirige el Ayuntamiento de Barcelona y dirección de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) para acabar con la huelga en el suburbano, según trasladó el director de Treball en calidad de mediador al comité de huelga el pasado jueves.

Junto a los representantes laborales, valoró la situación actual y volvió a transmitirles las presiones políticas que recibe como mediador del conflicto laboral. Además, dejó caer que la posible imposición de un laudo obligatorio suena cada vez con más fuerza. Un experto escogido por el Govern, esta vez sin consensuar nombres entre comité y dirección. Tras comunicarles esta opción, Ginesta y otros dos medidores de la Generalitat- habituales en los encuentros- se reunieron por separado con los sindicatos los cuales rechazan esta imposición tras meses de negociación. Este miércoles, el comité de empresa se vuelve a reunir para valorar el momento en el que se encuentra este conflicto del suburbano.