El pasado 15 de julio Los gritos del inmigrante detonaron las quejas de los pasajeros del vuelo VY7888 de Vueling  con destino Senegal. El hombre, maniatado y custodiado por dos agentes con guantes, iba a ser deportado en un vuelo comercial. Una situación que encendió las quejas de los viajeros ya fuera por el retraso o por la situación que se estaba viviendo y que acabó con el desalojo del avión. Del total de pasajeros, once -escogidos al azar según sus testimonios- se quedaron en tierra y ahora podrían afrontar una denuncia económica.

“Cuando subes a un avión porque vas de viaje no te esperas una situación como la que vivimos. Nos sentimos vulnerables porque no sabemos si habrá una denuncia, pero lo más probable es que sí la haya”, explicaba este lunes una de las pasajeras expulsadas Nuria Castro en rueda de prensa.

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Interior del vuelo paralizado contra la deportación / Facebook de Laura Arua

SANCIONES DE HASTA 90.000 EUROS

La denuncia todavía no ha sido notificada, pero la probabilidad sobrevuela el caso. Según el testimonio de otro de los pasajeros expulsados, se le informó verbalmente de que se le podía aplicar en base a la Ley 21/2013 de Seguridad Aérea que prevé sanciones de 45.000 a 90.000 euros por infracciones graves.

Ante esta situación, los once pasajeros expulsados se han unido y con el apoyo de 55 entidades sociales exigen a Vueling y a las autoridades que no abran expediente a estas personas que no tenían ningún tipo de vinculación entre ellas. Además, el abogado del Centro por la Defensa de los Derechos Humanos (Iridia) Andrés García ha solicitado explicaciones a la aerolínea por impedirles volar y por no comunicar que en el avión viajaba una persona que iba a ser deportada. Asimismo, ha asegurado que "se están estudiando todas las vías legales posibles para proceder contra Vueling por no haber dado ningún tipo de información a estas personas que estaban listas para viajar". 

FALTA DE INFORMACIÓN

Otro de los pasajeros que se quedó en tierra, Mikel Basarte, denuncia la falta de información tanto antes como después de los hechos. “Vueling no nos informó de que viajaríamos con personas que estaban siendo deportadas contra su voluntad. No hubo comunicación de ningún tipo por parte de la compañía. Los pasajeros únicamente nos pusimos de pie para intentar comprender qué estaba pasando”, ha asegurado.

Además, según su testimonio en rueda de prensa, nadie les comunicó por qué ellos habían sido identificados “y no el resto que también protestaron” ante la situación. Junto a la rueda de prensa, los once afectados han publicado un blog con una presentación similar a la imagen oficial de Vueling en la que narran los hechos tal y como la vivieron y piden la adhesión para apoyar a los viajeros.

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Imagen del blog creado en apoyo a los once pasajeros

De hecho, en el preciso instante en el que se llevaba a cabo la protesta en el interior del avión, Lauar Aura publicaba en su muro de Facebook lo ocurrido. En un texto acompañado de un foto del interior del avión, Aura explicaba que mucha gente se había puesto de pie “parando este vuelo de la vergüenza. Es una cosa de todas construir la humanidad que queremos. Juntas somos más fuertes. ¡Ninguna persona es ilegal!”. Ahora hace frente a una posible denuncia que este lunes no ha dejado de denunciar.