El Raval ha amanecido con un dispositivo antidroga. La operación conjunta de Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana se ha centrado en dos pisos del céntrico barrio de la ciudad donde supuestamente los inquilinos se dedicaban al menudeo de estupefacientes.

 

 

Desde poco antes de las 08:00 horas de la mañana, agentes de ambos cuerpos de seguridad han entrado primero en un domicilio situado en la calle Carretas y después, en un segundo situado en la confluencia de la calle Mal Nom y Picalquers.

El dispositivo se ha saldado, por ahora, con tres detenidos, pero la operación sigue abierta, tal y como informan fuentes policiales.

REIVINDICACIÓN VECINAL

Las dos entradas a domicilios destinados a la distribución de droga se suceden dos semanas después de que los vecinos del barrio actuaran por su cuenta. En concreto, el colectivo Acció Raval inició una serie de caceroladas diarias frente a las viviendas en las que supuestamente se distribuye la droga bajo el lema: Traficants foteu el camp.

El vecindario denuncia la situación de alerta que se vive en el barrio donde cada vez es más común encontrar jeringuillas en el suelo, camellos vendiendo la mercancía en la calle o adictos pichándose de día y de noche. De hecho, han elaborado un mapa con los supuestos puntos de venta que podría ascender hasta un total de 20 viviendas.

 

 

TESTIMONIOS

Judit, una vecina del Raval aseguraba en declaraciones a Catalunya Ràdio hace dos semanas que donde vive, “a un radio de 20 metros, hay tres locales ocupados con traficantes de drogas”. Manel, otro vecino entrevistado en la emisora de radio aseguaraba que  “hace 40 años que soy vecino del barrio y siempre se ha vendido droga pero no como ahora”.

Pero son muchos los vecinos que a través de sus redes sociales o bien, a pie de calle, denuncian una situación de emergencia que este martes ha recibido el primer golpe policial de las últimas semanas