Unidas y emocionadas, miles de personas han guiado sus pasos con mensajes de paz, de crítica, silencios, gritos y rosas de colores. Medio millón de ciudadanos, según cálculos de la Guardia Urbana, se ha echado a la calle este sábado para gritar al unísono: “No tinc por”.

Ese ha sido el lema de la ciudad durante su primera semana de luto, pero también lo ha sido durante la manifestación liderada por los héroes del atentado que en poco más de una hora ha recorrido el centro de Barcelona desde Jardinets de Gràcia hasta plaça de Catalunya. Muchos de ellos seguían su camino hacia La Rambla. Una marcha histórica que ha unido a creyentes y laicos, a pequeños y adultos, a todo tipo de banderas, culturas y pensamientos políticos más allá de las pitadas al Rey y al Ejecutivo central al grito de independencia.

Imagen de la manifestación contra los atentados yihadistas / EFE- Albert Estevez
Imagen de la manifestación contra los atentados yihadistas / EFE- Albert Estevez

La de esta tarde era la tercera gran manifestación en Barcelona contra el terrorismo. La primera fue en 1987 contra el atentado de Hipercor a manos de la banda terrorista ETA. La segunda, contra el atentado de la banda en la que falleció el socialista Ernest Lluch en el año 2000 y la tercera, la de este sábado en la que miles de personas han marchado contra el atentado terrorista en La Rambla y Cambrils (Tarragona) el pasado 17 de agosto que acabó con la vida de 15 personas. Una marcha en la que los protagonistas han sido los cuerpos de seguridad y emergencias, en reiteradas ocasiones ovacionados, y por el resto de representantes ciudadanos que ese día no dejaron que el miedo les paralizara.

“QUEREMOS PAZ, NO VENDER ARMAS”

Un atentado que abatió y enmudeció a la capital catalana, pero que también le hizo mostrar su lado más solidario, más unido y fuerte, al igual que este sábado. Pancartas con mensajes como: “La mejor respuesta es la paz”,  “No a la islamofóbia”, “Queremos paz, no vender armas” o “Barcelona, juntos somos más fuertes”, han inundado los casi dos kilómetros que separaban el incio del punto final del recorrido. Las mismas personas que mientras alzaban sus mensajes, portaban rosas de color rojo, amarillo o blanco, los colores de una ciudad que poco a poco se recupera de aquella fatídica fecha.

Ciudadanos depositan flores en el parabrisas de una ambulancia / M.S.
Ciudadanos depositan flores en el parabrisas de una ambulancia / M.S.

Las calles de la capital catalana amanecían tranquilas hasta que a las 16:00 horas se empezaba a notar el movimiento en las céntricas calles de la ciudad. Poco a poco, los participantes se dirigían hacia Jardinets de Gràcia, de donde partía la marcha, o se dirigían hacia plaça de Catalunya, donde se ultimaban los preparativos para el acto conmemorativo por las víctimas. Pero no era hasta las 18:00 horas cuando la gran manifestación por la paz empezaba a dar los primeros pasos. Un arranque envuelto por la sonora pitada al rey Felipe VI y al Ejecutivo central, a su llegada a la cabecera institucional.

“VUESTRAS POLÍTICAS SON NUESTROS MUERTOS”

Con pancartas como: “Vuestras políticas son nuestros muertos", muchos de los asistentes criticaban el pasado del Partido Popular, hoy en el Gobierno central, y las relaciones que mantiene la monarquía española con países como Arabia Saudí, un estado en el punto de mira por dar apoyo financiero al grupo terrorista Daesh. Unas pitadas que se han repetido en reiteradas ocasiones, sobre todo cuando se mostraba una imagen del monarca o de Rajoy en las pantallas instaladas. Abucheos que se cruzaban con los mensajes de paz y contra el miedo por el terrorismo.

Pancartas en contra de las políticas del PP / EFE- Alejandro García
Pancartas en contra de las políticas del PP / EFE- Alejandro García

Pero los auténticos protagonistas no han sido los representantes institucionales, sino los héroes de aquel fatídico día. Un total de 75 representantes de cuerpos de seguridad, emergencias y entidades vecinales  han encabezado la multitudinaria manifestación.

LOS HÉROES, AL FRENTE DE LA MANIFESTACIÓN

Así, miembros de los Mossos d’Esquadra, Guardia Urbana, policías locales de Cambrils (Tarragona), Alcanar y Ripoll, Policía Nacional, Guardia Civil, Protección Civil y Bomberos han encabezado la multitudinaria marcha. Los representantes de las fuerzas de seguridad caminaban junto a miembros de la comunidad musulmana, entidades vecinales, representantes del SEM, personal sanitario de ocho hospitales de referencia y forenses.

Asimismo, miembros del Centre d’Emergències Socials de Barcelona (CUESB) y la CRuz Roja, o trabajadores del servicio de limpieza y personas de colectivos, empresas u organizacones que el día del atentado mostraron su lado más solidario también han formado parte de la primera líena de la manifestación.

Los Mossos han recibido numerosas muestras de solidaridad / EFE - Quique García
Los Mossos han recibido numerosas muestras de solidaridad / EFE - Quique García

Tras ello, las instituciones políticas. Por primera vez, el rey Felipe VI se sumaba a una manifestación como monarca pese a las críticas de un total de 170 entidades que pedían su ausencia así como la CUP, quien amagó con no ir a la marcha pero finalmente ha asistido. El monarca caminaba junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; el presidente del Ejecutivo central, Mariano Rajoy y miembros de las tres instituciones. Desde regidors de l’Ajuntament hasta consellers, ministros hasta los 17 titulares de los Ejecutivos autonómicos, así como los presidentes de las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla.

Tampoco han faltado a la cita también líderes de los principales partidos políticos, como el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, junto al primer secretario del PSC, Miquel Iceta, o el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. También ha acudido el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, junto a la portavoz  en el Parlament, Inés Arrimadas, entre otros.

MÚSICA Y POESÍA POR LA PAZ
 

Tras llenar de gritos y mensajes de paz el passeig de Gràcia, la marcha llegaba a plaça de Catalunya donde la actriz Rosa Maria Sardà y la activista Míriam Hatibi han agradecido la labor de los cuerpos de seguridad, de emergencias, taxistas, comerciantes y ciudadanos que demostraron que “somos una sociedad solidaria y con la determinación de vivir en paz y en comunidad”, como ha sentenciado Sardà. Después, han leído tres textos de tres poetas: Federico García Lorca, Josep Maria de Segarra y Pau Casals.

La actriz Rosa María Sardá (d-fondo) durante la lectura de un manifiesto al finalizar la manifestación / EFE - Alejandro García
La actriz Rosa María Sardá durante la lectura de un manifiesto al finalizar la manifestación / EFE - Alejandro García

A continuación, los violonchelistas Peter Thiemann de la Orquesta Sinfónica del Gran Teatre del Liceu y el estudiante Guillem Gràcia interpretarán el himno por la paz de Pau Casals: El Cant dels Ocells, que ha puesto punto y final a la manifestación oficial. Pero en realidad no era más que un punto y a parte.

La imagen de las miles de personas seguían bajando por passeig de Gràcia pasadas las 19:30 horas contrastaba con la de los que guiaban sus pasos hacia La Rambla. El corazón del atentado, el corazón de una ciudad que este sábado ha recuperado el pulso.