La zona de ocio nocturno de Barcelona es pura fiesta. Y como en toda fiesta, erradicar el consumo y tráfico de estupefacientes se vuelve muy complicado. Una circunstancia que las bandas organizadas aprovechan para abrir mercado... hasta que topan entre ellas. De hecho, esto es lo que ha sucedido en la zona costera, donde gracias a los enfrentamientos que mantenían dos bandas de lateros (aunque especializados en la venta de drogas a turistas, como marihuana, hachís, cocaína, heroína o MDMA), los Mossos han desmontado todo el embrollo. En total, los Mossos d'Esquadra han conseguido detener a 25 personas, diez de las cuales ingresaron en prisión el pasado jueves.

NO ERAN SIMPLES LATEROS

Tal como ha explicado el cuerpo policial a través de un comunicado, la División d'Investigación Criminal ha detenido a diez personas que formaban parte de una banda dedicada al tráfico de drogas en las zonas de fiesta de Barcelona. Si bien estos dos grupos hacían ver que solo se dedicaban a la venta de latas de cerveza, en realidad también comerciaban con estupefacientes. Fueron los enfrentamientos públicos que mantuvieron ambas organizaciones para expandir sus territorios los que les ha delatado.

De hecho, estas últimas detenciones son fruto de una segunda fase de investigación, detalla el cuerpo autonómico, que en abril ya detuvo a otros 15 miembros de la banda rival. Fue por aquel entonces cuando los Mossos supieron que ambos grupos dedicados a la venta ambulante ya se vieron enzarzados en dos peleas muy violentas. El primer enfrentamiento fue el 7 de abril en Badalona y el segundo el 15 en la playa de la Barceloneta, donde el uso de armas blancas dejó a varias personas heridas.

"DOS GRUPOS ANTAGÓNICOS"

“Las indagaciones policiales permitieron corroborar que no se trataban de hechos aislados, sino que existían dos grupos antagónicos enfrentados que querían conseguir el control de la venta ambulante de bebidas y el tráfico de substancias estupefacientes en las zonas del Port Olímpic, Barceloneta, plaça Reial y carrer d'Escudellers”, explica el cuerpo.

De hecho, la primera en caer fue 'la banda de la mina', integrada por 15 personas a quienes se les imputaron los delitos de tentativa de homicidio, de lesiones, de obstrucción a la justicia, pelea tumultuaria y robo con violencia. En paralelo a su detención, los agentes también registraron sus viviendas de Barcelona y Sant Adrià de Besòs, donde encontraron MDMA, cocaína y marihuana.

Con el avance de las investigaciones, en julio se pudo saber que la otra banda estaba integrada por 15 hombres, algunos de los cuales menores. De hecho, a diferencia de los anteriores, estos, escondían las drogas en la vía pública, para así disponer de la mercancía cuanto más cerca mejor. Pero aún así, ambos grupos funcionaban de forma similar: un líder tenía varios “responsables de zona” que coordinaban las ventas y planificaban cómo se debía agredir al grupo rival. Luego, en una escala inferior, otros integrantes ejecutaban dichas órdenes.

Finalmente, el día 20 de septiembre la segunda banda fue desarticulada en Ciutat Vella y de los 13 detenidos, diez han ingresado en prisión y otros tres han quedado en libertad.