Hay descuidos que salen muy caros. Y si no que se lo pregunten a un estadounidense de 44 años que ha sido detenido por los Mossos d'Esquadra después de que 10 kilos de ketamina acabaran por error en una escuela de música de Sarrià Sant-Gervasi. La droga estaba escondida en los cajones de unos muebles que llegaron al centro y de los que nadie tenía constancia, por lo que despertaron las sospechas de la dirección.

Los hechos se remontan al pasado 28 de marzo, cuando la escuela de música llamó a los Mossos nada más encontrar los paquetes en la parte posterior de los cajones y que podían estar llenos de droga. La policía intervino el mobiliario y localizó hasta 10 kilos de ketamina, tras los cual el Área de Investigación Criminal (AIC) puso en marcha las pesquisas para determinar el origen de los paquetes. Poco después lograron localizar al sospechoso, vecino de Sarrià, que era el destinatario original de los muebles.
 

 

RED DE DISTRIBUCIÓN

Las investigaciones de los Mossos determinaron que el detenido había establecido en su casa una red de distribución de sustancias estupefacientes, en especial drogas de síntesis, a diversos puntos de venta de toda Catalunya. Su cometido era doble: fuera de Barcelona, actuaba como intermediario para pequeños distribuidores que le hacían encargos puntuales y él realizaba grandes pedidos que llegaban desde diversos países, en este caso Holanda.

Cuando había grandes acontecimientos en Barcelona que podían ofrecerle una buena oportunidad de negocio, como conciertos o fiestas multitudinarias, hacía pedidos de diversas sustancias y junto a varios colaboradores se dedicaba a la venta directa de las drogas. Este jueves los Mossos se presentaron en casa del detenido y realizaron un registro en el que localizaron 2.436 pastillas contra la disfunción eréctil, 70 píldoras de marihuana, más de tres kilos de ketamina, 900 gramos de MDMA, 3.028 pastillas de éxtasis y pequeñas cantidades de hachís y marihuana, además de varios productos para la venta y distribución de las drogas.